ZACATECAS. El pintor tapatío Luis Yerenas presentó este jueves su segunda exposición individual en la galería Artgoqui, que lleva por nombre El caminar de Luis Yerenas, compuesta por 10 piezas y donde los rostros son una parte fundamental.
El artista afirmó que “el rostro es una figura con la que nos identificamos desde siempre, desde que nacemos hasta que nos vamos; siempre hay un rostro”.
En un rincón de su estudio, en un pequeño patio entre manchas de pintura donde se cuela el sol, el pintor aseguró que le gusta pintar rostros porque “son figuras estáticas que transmiten sentimientos”.
“Un rostro a ti te puede proyectar enojo, tristeza o paz y a mí me puede proyectar otra cosa. La interpretación que cada quien le da es lo que más me gusta de mi trabajo”, relató el pintor.
Asimismo, explicó que su trabajo se divide en diferentes rostros, pinta personajes adultos, con barba, que tienden a interpretarse “como un tema de sabiduría, de cercanía con el creador”.
No obstante, aseguró que “hay otros rostros con trazos más libres, más urbanos, muy ligados a la infancia y la juventud porque en ese tiempo me llamaba la atención el graffiti”.
Luis Yerenas señaló que parte de su proceso creativo viene de la interacción con otras personas y que, aunque ha explorado otras disciplinas artísticas, está concentrado en perfeccionar su técnica con los rostros.
Finalmente, precisó que como artista emergente “falta mucho camino por recorrer, pero hay que buscar perfeccionar el trabajo y una consolidación a nivel más grande”.

