Economía digital: desafíos y tendencias 2024
La economía mundial evolucionó sustancialmente a medida que las nuevas tecnologías incursionan en cada uno de los sectores que la conforman. Así es como surgió a mediados de los 90, la economía digital.
Este concepto, que refiere a la actividad económica que se basa en las tecnologías de la información y la comunicación para intercambiar bienes y servicios, fue puesto en circulación por primera vez por el canadiense y experto en finanzas Don Tapscott, quien escribió La Economía Digital, un libro en el que avisó sobre cómo la aparición de Internet y la digitalización de la información podrían cambiar la forma de hacer negocios en el futuro (Santander).
Esta visión no tardó mucho tiempo en volverse realidad, como varias de esas películas de ciencia ficción que quizá en nuestra infancia, eran consideradas futuristas.
Por su parte, el economista y estadístico estadounidense Thomas Mesenbourg, en un trabajo publicado en 2001, hizo referencia a los tres componentes que diferencian a la economía digital de la tradicional y que a la vez, constituyen sus características:
● Infraestructura. Son los recursos tecnológicos con los que cuenta el negocio. Incluye tanto a los programas informáticos (software), los equipos (hardware) y el talento humano especializado.
● Negocio electrónico. Se refiere a los procesos que se desarrollan valiéndose de aplicaciones informáticas, herramientas en línea o plataformas digitales.
● Comercio electrónico. Es el concepto más familiar, pues se trata de la compra y venta de productos y servicios a través de Internet (Santander.com)
En otro orden de ideas, entre las principales ventajas que ofrece la economía digital, encontramos la anhelada reducción de costos a partir de la automatización de procesos y modelos de negocios digitales como las tiendas en línea; el incremento de la productividad también debido a la automatización de tareas, lo cual reduce los errores y mejora la eficiencia; aumento de la disponibilidad de bienes y servicios para los consumidores a cualquier hora y en cualquier lugar (Squareup.com).
El comercio electrónico sitúa en el centro los temas clave para las ventas: la propuesta de valor y la experiencia del cliente, esto es, la atención directa a necesidades no cubiertas o problemáticas sin resolver.
La inmediatez con que se desenvuelve la vida cotidiana en la era digital, requiere disponibilidad de satisfactores 24/7 y soluciones individuales que este modelo de negocio ofrece.
Una ventaja más a la que hacen referencia los expertos, es la relacionada con la creación de nuevas oportunidades laborales y mayor retención del talento mediante el teletrabajo, recordemos que en la actualidad, uno de los principales desafíos que deben afrontar las organizaciones, es la permanencia en ésta de sus colaboradores.
Si únicamente nos centrásemos en los beneficios que representa la economía digital, careceríamos de objetividad, consecuentemente es preciso mencionar que esta rama de la economía enfrenta retos que van desde el incremento de los ciberdelitos; la profundización de la brecha digital; pérdida de privacidad de los usuarios debido a la venta de sus datos a las grandes empresas digitales así como el desconocimiento y desconfianza por parte de segmentos de usuarios que no están familiarizados o no les interesa el mundo digital (Squareup.com).
En tanto, las tendencias de la economía digital en este año, con base en un reporte presentado por la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) México, están marcadas por las propensiones del comercio electrónico, para comenzar, figura la atención a los precios y compras conscientes, hay quienes sostienen que las compras compulsivas parecieran ir en retroceso, ello como consecuencia del incremento generalizado de los precios de los bienes y servicios.
Otra es la presencia cada vez mayor de la realidad aumentada en el e-commerce que permite a los usuarios visualizar productos de manera más realista antes de adquirirlos, mejorando su experiencia.
Las redes sociales y compras en vivo: conceptos como live shopping y social shopping se consolidarán a lo largo de este año. Las redes sociales no solo serán plataformas de marketing, sino también canales directos de ventas en tiempo real.
Finalmente, entre otras, vale la mención la propensión de adquirir productos de segunda mano o reacondicionados, que se proyecta continuará incrementándose en este año, impulsada por la creciente conciencia ambiental y la preocupación por la sostenibilidad (Concanaco, 2024).
La gran pregunta es ¿cómo se están insertando las pequeñas y medianas empresas en todas estas tendencias?
*Economista y Dra. en Administración. Escríbeme a: analilia.gmoncada@gmail.com
