Ciudadanía Digital
(Primera parte)
Esta semana marca para muchos de nosotros la reincorporación a las actividades laborales, mientras tanto, otras personas continuarán por algunos días más felizmente de vacaciones.
Sea cual fuere el caso, amables lectores, vayamos con entusiasmo a lo nuestro, que la clave está en disfrutar lo que se hace y agradecer lo que se tiene, todo lo demás, es relativo.
En ese orden de ideas, del regreso a labores, tuve la oportunidad de participar en un curso que me resultó interesante, particularmente porque aborda la tecnología como un derecho humano de cuarta generación.
¿A qué se refiere esto? Los especialistas en el tema de los derechos humanos establecen cuatro grandes generaciones de éstos, la primera corresponde a los derechos civiles y políticos como: derecho a la vida, a la integridad física, a la identidad, al nombre, entre otros; en la segunda generación se sitúan los derechos económicos, sociales y culturales, corresponden a los ciudadanos con el fin de conformar los gobiernos y las decisiones públicas: derecho al sufragio, a postularse para cargos electivos y ser elegidos, a acceder a la información pública, a manifestar ideas y protestar, a asociarse en partidos y organizaciones, a controlar los actos de gobierno (aulainfod.infd.edu.ar).
La tercera generación se conoce como “Derechos de incidencia colectiva o Derechos de los pueblos” y se adquieren a partir de la segunda mitad del siglo XX; pueden ser ejercidos no solo para proteger intereses de los individuos afectados sino de un conjunto de personas o de la sociedad (aulainfod.infd.edu.ar).
La cuarta generación, objeto central de esta colaboración, corresponde a lo que podríamos considerar una consecuencia de la revolución tecnológica de finales del siglo 20 y principios del 21 y la aparición de la sociedad del conocimiento, en tanto que ha resultado necesaria la creación de una nueva generación de derechos humanos relacionados directamente a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (Tics) y su incidencia en la vida de las personas (CESOP, 2017).
No podemos negar que en la actualidad las libertades y derechos se han trasladado también al espacio digital, ya que ahí transitamos parte importante de nuestra existencia, condición que ha traído como consecuencia inmediata su reconocimiento y protección por parte el Estado.
En esta generación, la universalización del acceso a la tecnología, la libertad de expresión en la red y la libre distribución de la información juegan un papel fundamental, ya que estos elementos se asocian directamente con la noción de construcción de ciudadanía y a su vez, de democracia.
Bajo esta tesitura, la web aparece como uno de los escenarios donde se lleva a cabo una de las más determinantes batallas por la libertad de expresión y, seguidamente, por los derechos humanos en general.
En otras colaboraciones he abordado cómo el acceso a los medios digitales, propicia el ejercicio de diversos derechos, entre ellos el de acceso a la información, a la participación en las decisiones públicas, al intercambio y en general a la expresión de ideas y propuestas.
Podemos observar con facilidad cómo mediante el uso de Internet y las redes sociales, las opiniones, ideas, manifestaciones políticas y sociales, encuentran un cauce prácticamente universal, que solamente puede estar limitado por la falta de acceso a las tecnologías de la información y comunicaciones, lo cual constituye una barrera técnica y, aunque cada día se incrementa el número de personas que a escala global tienen acceso a Internet, puesto que según el Digital Report 2024 el 66.2 por ciento de la población mundial ya está en línea, esto es, unos 5 350 millones, aún existe una proporción que no tienen acceso.
Los derechos humanos de cuarta generación dan lugar al concepto de ciudadanía digital, que guarda correspondencia con el desarrollo de conocimientos, habilidades y actitudes fundamentales para que las personas puedan ejercer sus derechos digitales y fortalecer la convivencia democrática, mediante el uso seguro, responsable, participativo, creativo, crítico y reflexivo de las tecnologías digitales, comprendiendo la influencia de éstas en su vida personal y pública a nivel local y global (ciudadanía digital.mineduc.cl).
Ésta es la razón por la cual existen cuatro aspectos o dimensiones importantes para su ejercicio: la alfabetización digital crítica, cuidado y responsabilidades digitales, la participación ciudadana digital y la creatividad digital e innovación, temas que abordaré en la segunda parte de esta colaboración que te invito a seguir.
Continuará…
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