En otras colaboraciones hemos abordado como parte de las innovaciones tecnológicas más prometedoras al metaverso y sus aplicaciones.
Amables lectores, como ustedes podrán recordar, se ha establecido que el concepto de metaverso apareció por primera vez en 1992 en la novela Snow Crash, en la que el escritor estadounidense Neal Stephenson lo describió como una especie de espacio virtual colectivo compatible y convergente con la realidad.
Bastaban unas gafas para acceder a este mundo del metaverso, las cuales se encontraban disponibles en terminales privadas o públicas en el mundo real. Con éstas se podía aparecer bajo la figura de un avatar en el espacio virtual, y a su vez brindaban la posibilidad de moverse en dicho entorno.
En la actualidad, el saber qué hacer en el metaverso no es una habilidad generalizada, pues pocas personas saben que además de socializar, también pueden trabajar, aprender y hasta realizar compras, todo desde la comodidad del hogar, el sello característico de nuestra era.
El sitio Iberdrola refiere que, según Edward Castronova, investigador de videojuegos y mundos virtuales, hay tres reglas básicas o características que se consideran imprescindibles en el metaverso:
1) Interactividad: el usuario tiene que ser capaz de comunicarse con los demás usuarios, así como con el propio metaverso.
2) Incorporeidad: el metaverso elimina las barreras físicas y lo más similar a la corporeidad lo encontraríamos en elementos como nuestros avatares, que representarían nuestra identidad.
3) Persistencia: El metaverso irá concretándose más y convergerá en la unión de distintas tecnologías relacionadas con la inmersión virtual, de manera que nuestra vida ahí gozará de continuidad (Iberdrola).
En cambio, AR Soft agrega una más: la Diversidad de Experiencias, que consistente en que puede albergar una variedad infinita de experiencias y entornos, desde mundos educativos de trabajo, hasta espacios recreativos y de entretenimiento (AR Soft, 2024).
Hay quienes afirman que 2025 será determinante para saber si esta apuesta verdaderamente revolucionará Internet, o si por el contrario las expectativas fueron muy superiores a la realidad de lo que ofrece.
Mientras ello se define, Meta continúa impulsando el proyecto Horizon en los dispositivos móviles, centrando su estrategia obviamente en la juventud que ya se encuentra inmersa en estas experiencias virtuales, tales como Roblox, Fortnite, Altspace VR, Sandbox y Minecraft. Otras compañías que están apostando por esta tecnología son Microsoft y Nvidia.
Además de su aplicación en los videojuegos y la industria del entretenimiento, existen innovaciones que no podemos dejar de mencionar y que tienen repercusiones en otros sectores que son:
● La Realidad Virtual y Realidad Aumentada, que están impactando de manera significativa en sectores como la educación y el comercio (Metaverso.pro).
● Blockchain y NFTS, que garantizan la propiedad digital de bienes virtuales, como terrenos y avatares, fomentando una economía digital segura (GreenTeacher.com).
● Inteligencia Artificial (IA), que contribuye a mejorar la interacción con personajes no jugables y optimiza la experiencia del usuario.
● Interoperabilidad, que no es otra cosa más que avances en la conexión entre diferentes plataformas virtuales para crear un ecosistema más cohesivo.
Como todas las innovaciones tecnológicas, el metaverso enfrenta retos importantes como garantizar la privacidad y la seguridad de los usuarios, que, como ya se ha reflexionado al respecto, es un tema ineludible en la era digital asociado con los derechos humanos.
Otro desafío consiste en lograr la democratización del acceso a esta innovación, ya que el nivel socioeconómico y las habilidades tecnológicas de las personas continúan representando una limitante para su inclusión.
El tercer reto se relaciona con las regulaciones que deben generarse alrededor de su uso para evitar abusos y aplicaciones que transgredan la ética.
El último de estos, para fines de esta colaboración, tiene que ver con su impacto ético y social. Esto es que sean afrontados aspectos como la moderación de contenidos y la representación digital (digitalfuturesociety.com).
Encontramos en las aplicaciones del metaverso elementos que pueden contribuir a la sostenibilidad, entre los cuales destacan: la eficiencia energética basada en el uso de energías renovables, así como la optimización de centros de datos para reducir la huella de carbono; Economía Circular a través de la promoción del reciclaje y la reutilización de materiales en la fabricación de dispositivos y reducción de viajes físicos, que pueden sustituirse por reuniones virtuales que permitan disminuir el impacto ambiental (metaversos.agency).
El metaverso puede aportar grandes beneficios a la humanidad, siempre y cuando los retos que fueron señalados puedan sortearse y garantizar el bienestar de las personas. ¿Has tenido alguna experiencia inmersiva?
Nos leemos pronto.
