Tras confirmar el primer caso de sarampión en la entidad, la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ) encendió las alertas sanitarias debido al riesgo de un brote, principalmente en comunidades menonitas donde existe una baja cobertura de vacunación, informó Jorge Armando Solís Robles, subdirector de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades.
El caso positivo, detalló el funcionario de la SSZ, correspondió a un niño de dos años, integrante de una comunidad menonita, con antecedentes recientes de viaje a Estados Unidos y a Cuauhtémoc, en Chihuahua.
Solís Robles explicó que Miguel Auza, Sombrerete y Río Grande integran una región que es reconocida por concentrar población menonita que, por razones culturales, suele rechazar el esquema de vacunación universal.
Detalló que el menor detectado como caso positivo fue hospitalizado por complicaciones, pero al cierre del reporte ya se encontraba fuera de peligro.
No obstante, la preocupación de las autoridades se centró en esta región por los posibles contagios, por ello inició una investigación epidemiológica para identificar a todos los contactos cercanos.
Hasta el momento se contabilizaban 21 pacientes con sintomatología, algunos ya con exantema, que es el característico sarpullido del sarampión, cuyas muestras se mantenían bajo análisis en el Laboratorio Estatal de Salud Pública.
“Es un caso confirmado y hay otros potenciales. Estamos a la espera de los resultados del laboratorio. Las personas presentan signos y síntomas compatibles, y podrían ser confirmadas en las próximas horas, en esta misma semana tendremos listos los resultados”, expuso Solís Robles.
Operativo
El funcionario precisó que la SSZ desplegó brigadas médicas hacia las comunidades donde se detectaron los posibles contagios, principalmente en campos menonitas ubicados en Sombrerete, Miguel Auza y Río Grande.
Reconoció que el ingreso a estas comunidades es complicado, debido a la negativa de los pobladores a la toma de muestras, lo que obstaculiza el rastreo efectivo del virus.
Además, advirtió que el brote está focalizado en un sector reducido, pero “los menonitas representan aproximadamente 0.20 por ciento de la población estatal, el riesgo de propagación al resto de la ciudadanía es real y elevado”.
“Estamos considerando esto como un brote y puede expandirse más allá de la comunidad menonita. Un paciente con sarampión puede contagiar hasta a 270 personas”, enfatizó el subdirector.
Expuso que hasta la semana anterior se habían registrado 232 casos a nivel nacional, aunque en comunicación con sus homólogos de otros estados, hay cifras extraoficiales que elevaban el conteo a más de 300 casos en el país, reflejo de un problema creciente en toda la República.
Acciones preventivas en El Mineral
En Fresnillo, alertó el funcionario, se implementarán acciones preventivas ante la llegada en próximas semanas de jornaleros agrícolas a las localidades de San José de Lourdes y Río Florido, quienes provienen de comunidades menonitas, donde realizaron diversos trabajos.
Enfatizó que en estas comunidades residen personas no vacunadas, aunado a la llegada de trabajadores agrícolas, quienes por razones religiosas o por decisión personal decidieron no vacunarse.
En esas zonas, recordó, se reportaron recientes brotes de otras enfermedades prevenibles, como la tos ferina.
Ante la posibilidad de contagio por alimentos, como los quesos elaborados por comunidades menonitas, Solís Robles descartó riesgos.
Aclaró que el sarampión se transmite únicamente por contacto directo entre personas. “Para eso nos preocuparían otras enfermedades, como la brucelosis, pero no el sarampión”, explicó.
Respecto al origen del brote, el subdirector reiteró que el sarampión es una enfermedad de distribución mundial y que Estados Unidos ha sido una de las principales fuentes de contagio en años recientes, sobre todo por grupos que rechazan las vacunas por motivos religiosos o ideológicos.
La alta movilidad de la comunidad menonita entre Estados Unidos, Chihuahua y Zacatecas aumentó el riesgo de ingreso del virus.
Señaló que las personas mayores de 40 años tienen menor riesgo, ya que la mayoría recibió la vacuna en campañas masivas o adquirió inmunidad natural durante brotes previos; sin embargo, quienes se encuentran entre los 20 y 40 años, especialmente si no tienen comprobante de vacunación, deben acudir a su unidad médica.
“Estamos rompiendo silencios epidemiológicos. Cada caso que detectamos nos obliga a actuar. Aunque sea uno, nos preocupa y nos ocupa. Es una oportunidad para fortalecer el sistema de salud”, puntualizó.
Además, mencionó que médicos que laboran en campos agrícolas también están expuestos si no cuentan con su esquema completo de vacunación.
“El riesgo potencial de que se enfermen es altísimo. Por eso es tan importante que toda la población, especialmente los profesionales de salud, tengan actualizadas sus vacunas”.
Llaman a aplicar vacunas
Jorge Armando Solís recomendó a la población, en especial a niños de uno a nueve años, a revisar y completar los esquemas de vacunación contra el sarampión, especialmente en bebés pequeños, adolescentes y adultos que no cuentan con la inmunización previa.
Explicó que la aplicación de la vacuna triple viral (SRP) debía seguir criterios específicos, según la fecha de nacimiento.
Detalló que, antes del 1 de junio de 2020, los niños recibían la primera dosis al cumplir un año y una segunda a los seis. Para quienes nacieron después de esa fecha, el esquema contemplaba la primera dosis al año y la segunda a los 18 meses.
En casos donde los niños mayores de 18 meses no recibieron su segunda inmunización, ésta deberá cubrirse lo antes posible.
Solís Robles añadió que, para niños mayores sin esquemas completos, se valora la aplicación de la vacuna doble viral bajo ciertas condiciones.
En adultos, especialmente aquellos mayores de 40 años, recordó que muchos ya cuentan con inmunidad adquirida, pero recomendó consultar a su médico si tienen dudas sobre su estado de vacunación.
Respecto a los síntomas del sarampión, el epidemiólogo señaló que los más comunes son: fiebre, tos, conjuntivitis, enrojecimiento ocular, malestar general y afectación al estado general del paciente.
Además, recalcó la importancia de no confundirlo con otras enfermedades, como la varicela, ya que presentaban características clínicas distintas.
Asimismo, destacó que México había sido declarado libre de sarampión gracias a las altas tasas de vacunación, pero con la pandemia surgieron grupos antivacunas que contribuyeron a la disminución de la cobertura, lo cual, junto a la infodemia y la circulación internacional del virus, generó nuevos casos.
Finalmente, aclaró que las vacunas son gratuitas, seguras y enfatizó que solo deben aplicarse en unidades del sector salud autorizadas, donde se garantiza la cadena de frío para su correcta conservación.
