Cerró sus ojitos Bergoglio
No existe nada más liberador, para la aterrada alma, sobre todo en estos años de muchos balazos y más ideológicos bandazos, que leer los diarios y las redes sociales y enterarse que, diferentes videntes se peleaban la fecha exacta del fallecimiento de Jorge Mario Bergoglio, mejor conocido como el Papa Francisco, pastor de millones de católicos del mundo.
Y a partir de que cerró sus ojitos (como señalaba el gran Chava Flores en su célebre Cerró sus Ojitos Cleto), se desató un enorme terremoto de teorías de la conspiración, que más bien parecen anécdotas sacadas de algún discurso de Lilly Téllez.
Los científicos más destacados de TV y Niverlas dieron a conocer sus profecías, las cuales son tan aterradoras como un discurso de Zedillo: Francisco es el último Papa y de ahí en adelante el anticristo, el derrumbe del mundanal mundo, donde se verán las peores catástrofes.
Desde terremotos hasta la caída del imperialismo gringo; desde la desaparición de la derecha reaccionaria hasta el encumbramiento de China como la potencia económica mundial. Total, el mundo al revés. Y no solo eso, en el rancho se verán escenas infernales: Alazraki convertido en el principal defensor del socialismo, Lilly Téllez la principal defensora de los derechos de las trabajadoras, Pedro Ferriz y Loret de Mola convertidos al Islam, proclamarán el amor al prójimo:
Y todo esto provocado por la defunción del Papa Francisco, quien abrió las puertas del infierno, según las adivinadoras y adivinadores, aconsejado por seres extraterrestres que viven entre nosotros. Eso sin contar con las profecías de Nostradamus y la Chulis vidente, que encajan perfectamente en el fin del mundo como lo conocemos. Pero esperen. Las profecías de estos científicos no señalan específicamente la destrucción del mundo, sino cambios profundos en el que conocemos.
En los próximos años se verá la caída de los Estados Unidos como potencia, gracias a las tontejadas de Trump; la industria gabacha dejará de ser importante y los trabajadores se convertirán en maquiladores de chips para la tecnología China.
Elon Musk perderá su fortuna y se dedicará a la venta de autos usados, las grandes familias poseedoras de enormes fortunas en el vecino del norte, estarán dedicadas a vender pacas de ropa para países de Europa. Los reyecitos españoles montarán un espectáculo circense para el disfrute de la chiquillería y Cataluña será un país independiente con una gran fortaleza económica.
Y la iglesia católica quedará rezagada gracias a la mafia que la dirige. Todo el sanedrín verá caer sus mentiras y se luchará por reformas cada vez más radicales: mujeres sacerdotisas, fin del celibato impuesto por la institucionalización del catolicismo, fin de las limosnas y donaciones a la iglesia.
O sea, que la iglesia deberá ajustarse a las indicaciones de Jesús de Nazaret y dejará de ser un negocio para los fariseos que hoy la dirigen. Por ello, se propondrá que la elección de Papa sea universal, directa y secreta, y será organizada por el INE (Instituto Nazareno de las Elecciones).
El fallecimiento de Bergoglio deberá dar inicio a una sacudida real de la iglesia católica. No bastará que los merolicos de siempre digan que el Papa era buena onda y se enfrentó a la alta burguesía, cuestionando el neoliberalismo y la explotación del trabajo asalariado.
Nel mis cuates. Ahora la iglesia deberá dar más pasos a la izquierda y dejar de ser instrumento de enajenación como lo fue con Karol Wojtyla (Juan Pablo II) y su reaccionario discurso (sigo encabronado por su comportamiento en contra de Ernesto Cardenal y la Teología de la Liberación).
Hoy se requiere una iglesia del lado de los pobres. Si no se aprovecha esta coyuntura, la institución eclesiástica fundada en el Concilio de Nicea seguirá siendo lo que es: un artículo desgastado de museo (del Evangelio según Lucas Gavilán -Vicente Leñero-). ¡Ad ecclesiam pro pauperibis!
