¡TUNDEN AL PRESIDENTE DEL IEEZ!
Mientras el gobernador David Monreal acusaba al IEEZ de corrupción y desvío de recursos, ni el presidente del instituto, Manuel Frausto ni los otros consejeros reaccionaban. Molesto por las solicitudes de más presupuesto para la elección judicial, el gobernador dijo que si Frausto tuviera honestidad y decencia ya hubiera renunciado. Pero es más fácil que el ingeniero químico ponga la otra mejilla a que reaccione. El gobierno lo tiene asustado no solo a él, sino también a los demás consejeros, después de la destitución de su compañero Israel Guerrero. Por eso, Frausto no quiere hacer ruido y menos aumentar la furia de la Nueva Gobernanza. Si al funcionario del IEEZ le hubieran quitado sus gafas para arrojarlas al piso, se hubiera limitado a recogerlas, limpiarlas y volvérselas a poner.
DE HERMANO A HERMANO
Dicen que la risa es lo que cala, y quizá eso es lo que provocó que reporteros y venenosos le hallaran más de un doble sentido a la declaración del senador Saúl Monreal, quien lamentó: “desafortunadamente en este momento tengo un hermano que es gobernador… “Desafortunadamente para mí”, aclaró ya aventado lo dicho. ¿Y será desafortunado para Zacatecas?, le cuestionaron. “¡Pues que le pregunten a Zacatecas!”, respondió entre risas. El senador Saúl señaló que al gobernador David le dio hasta “gusto” que su hermano no vaya para el 27, luego de la prohibición al nepotismo electoral en Morena. Y remachó El Cachorro: “para que vean que cada quien”. De lo demás, ya que cada quien opine y lamente, también.
INDEMNIZACIÓN OFENSIVA
El pago de 1.8 millones brutos de liquidación y otros conceptos para la ex secretaria de Administración, Verónica Yvette Hernández, resulta exagerado y ofensivo si se compara con los gobiernos de la herencia maldita. Hace casi cuatro años, el ahora secretario de la Función Pública, Ernesto González, maldecía los ‘megabonos’ de retiro para los funcionarios tellistas, de los que ninguno rebasaba los 650 mil pesos. Según datos oficiales, por ejemplo, Jorge Luis Pedroza, quien fue secretario de Obras Públicas desde finales de 2017 a 2021, recibió 46 mil 823 pesos de finiquito y 328 mil 886 de bono de liquidación; en el alonsismo, Enrique Flores y Chema González se llevaron 180 mil brutos cada uno al dejar la Secampo y la Sedesol. Ahora Yvette se lleva 1.4 millones netos y Ernesto González… ¡ya no dice nada!
ALCALDE QUE NO ES ALCALDE
Antonio Herrera puede ser alcalde de Vetagrande por hecho, más no de derecho. En la Legislatura no le reconocen como tal, porque está en firme una inhabilitación que le impuso el Tribunal de Justicia Administrativa, derivado de una observación que se hizo de un anterior periodo que gobernó. Esos problemas ya los traía desde que andaba en campaña. Algunos venenosos dicen que Frausto, presidente del IEEZ, jamás le debió entregar la constancia de mayoría. Se anticipa que vendrá un proceso legal para resolver el tema, que es un problema para Vetagrande porque a Herrera no se le da representación jurídica.
SÍNDROME DEL CONTRALOR
Lenguas viperinas se quejan de que los titulares de órganos internos de control terminan siendo más afines a los alcaldes que a los partidos que los postulan, es decir, ‘el síndrome del contralor’. Uno de estos casos, dicen, es Héctor Menchaca en Fresnillo, a quien ven más cercano al alcalde Javo Torres. Pero reconocen víboras morenistas que se trata de un problema de fondo. La vulnerabilidad de los contralores compromete su autonomía. No se olvida cuando Benjamín Medrano, siendo alcalde en El Mineral, corrió al entonces contralor Omar Carrera. Y no son pocos los titulares de órganos de control que todavía piensan que les puede pasar lo mismo.
GRILLAS UNIVERSITARIAS
Lenguas bífidas cuentan que el rector de la UAZ, Rubén Ibarra, convenció a Nubia Chávez de bajarse de la contienda por la dirección de Odontología. La instrucción fue una estrategia en la que ahora concentran el apoyo para impulsar a Marco Tulio Bernal. Mientras tanto, en la Unidad de Ciencia y Tecnología de la Luz le están exigiendo rendir un informe al director, Tonatiuh Saucedo. No quieren que en el Lumat suceda una situación de opacidad, como ocurrió en la escuela de Derecho, en la que se acusaron supuestos desvíos.
