SAN JUAN DEL RÍO. La plaza de toros de San Juan del Río celebró este sábado su segunda y última corrida de feria, en la que destacó el triunfo de Juan Pablo Llaguno, con el corte de una oreja, mientras Paola San Román, dio una vuelta al ruedo de peso. El encierro de Arroyo Zarco ofreció juego desigual, con algunos ejemplares que destacaron por su clase y emoción.
Uriel Moreno “El Zapata” mostró entrega desde el primer momento. Con “Espejero”, un toro serio de 445 kilos, no fue posible lucimiento con la muleta debido a la falta de raza del astado. Se esforzó en banderillas, donde hubo espectacularidad, pero sin materia prima, la faena no tomó vuelo. Con su segundo, “Palomo”, de 480 kilos, se vivió una faena variada y de emoción. El toro tuvo transmisión y fue aplaudido en el arrastre, pero el torero no pudo redondear con el acero. Silencio en ambos turnos.
Juan Pablo Llaguno cortó la única oreja de la tarde a “Joyero”, un toro de buena clase, recorrido y nobleza que fue fuertemente castigado en varas pero mantuvo su clase hasta el final. Llaguno aprovechó sus virtudes, firmando una faena templada y medida. Palmas en el arrastre para el toro. Con el quinto bis, el torero dejó detalles de valor y disposición, pero el trasteo no tomó forma y falló con la espada. Silencio.
Paola San Román estuvo por encima de su primer ejemplar, otro buen toro de Arroyo Zarco que exigía y respondía. Con actitud, firmó muletazos hondos y conectó con un público entregado, aunque el fallo con el acero le restó premio y dio una vuelta al ruedo. En el que cerró plaza, con pocas opciones por la condición del toro, la queretana mostró entrega y voluntad, pero nuevamente falló con la espada. Silencio.
Una tarde de contrastes en la que el público valoró el esfuerzo de los actuantes. Los mejores momentos llegaron gracias a la actitud, la clase de algunos toros y el deseo constante de los toreros por llegar al tendido.

