Necesitábamos cambiar
Vivir de la mentira y todavía así. Valore usted, estimado lector, las serias contradicciones de la corriente política de derecha, que no evoluciona por más que cada día hay más evidencias de sus ilegalidades, además, no entendemos su oposición a cambios tan trascendentales como el de la reforma al Poder Judicial.
Las huestes de la derecha, entre panistas como Xóchitl Gálvez (prianista), Ricardo Anaya, Jorge Romero y el empresario Ricardo Salinas Pliego, que ni siquiera se presentaron a la marcha para acompañar a aquellos que tuvieron que dejar sus “empleos” por ser “aviadores”, además de tener que pagar los impuestos que son justos y legales.
Siguen insistiendo en sus estultas consignas sin comprobar nada, como lo de narco presidenta. Las entrevistas, como la de un tal David Olivero, que dijo que López Obrador robó en su “cochino pueblo”, se une a los insultos de Carlos Alasraki al decirle a la presidenta “presirvienta” ¿racistas, discriminadores? Otras decían “no necesitamos informarnos”.
¡VAYA CULTURA
DEMOCRÁTICA!
La marcha semi rosa que se hace llamar actualmente, Resistencia Civil Activa y Pacífica (Recap) y se congregó en el Ángel de la Independencia, fue escasa, sin personajes “notables” que anteriormente participaron y sus distintos oradores al micrófono, bien lo dijeron “somos pocos, lo sabemos, y lo esperábamos. Pero aquí están los patriotas que no se venden”. Bueno, dejemos a estos grandes patriotas.
Por lo pronto, los líderes políticos que son puro ¡bla, bla! perdieron esta pequeña audiencia de esa marcha, ya muy disminuida, de esa derecha que sigue mostrando crasa ignorancia, sin respuestas democráticas a las reformas de la 4T.
Siguen queriendo engañar, aun habiendo auténticas pruebas de su corrupto actuar, como la opositora ex candidata prianista Xóchitl Gálvez que no solo es mitómana con sus increíbles razonamientos en contra de la Reforma Judicial. Lo que ha dicho en torno a la delincuente de su hermana menor Jaqueline Malinali, que pertenece a la banda de secuestradores llamada “Tolmex”, en el municipio de Otzolotepec, Estado de México, sentenciada a más de 80 años de prisión.
Fue señalada de ser la encargada de conseguir a las víctimas, gracias a las relaciones y cercanía con su hermana Xóchitl, según el jefe de la banda, Leonardo Sales Andrade y las declaraciones de las víctimas, Marcela Patricia Flores Domínguez y Rodolfo Morales Hernández (chofer), los secuestrados.
No se vaya a reír estimado lector, porque Xóchitl Gálvez, asegura que el juez no tomó en cuenta que su hermana había sido torturada por García Luna, ex secretario de Seguridad de Felipe Calderón, ahora viene lo cómico, al haber promovido el voto en contra y en la elección del Poder Judicial, dijo que no votaría “no seré parte de esta farsa”.
Esa supuesta farsa, tendrá en sus manos la sentencia de su criminal hermana.
Más razón tienen esos 36 millones de votos por Morena, que demuestran que hay una voluntad del pueblo, así en este proceso que a pesar de la campaña en contra que impulsaron los medios de televisión masiva, principalmente el deudor fiscal de miles de millones de pesos, Salinas Pliego y su TV Azteca.
Reapareció ‘viniendo desde otro satélite. Por lo pronto, la sociedad les tundió con el conteo de casillas que casi 13 millones de ciudadanos votaron por despedir a los corruptos jueces que hay en el país. Apostaron a que serían menos las personas que acudirían a votar, pero superó la votación que los partidos de oposición lograron en 2024, esos que sacaron un poco arriba de 5 millones que fue el PRI y el PAN con 9. 6 millones de votos ¿entonces ya desaparecieron?
La oposición, con más inteligencia -sí tenían ese número de votantes-, los pudieron utilizar para colocar a algunos de sus preferidos. Siguen lejos de mostrar propuestas que atraiga a la población para su bienestar y no defendiendo pillos como Calderón, Peña Nieto y hasta localmente a Miguel Alonso. Porqué, como creerle a Peña Badillo, cuando dice apoyar al magisterio y los asesinaron en Oaxaca.
Para acabarla de amolar, el desaparecido ex presidente López Obrador, no vino de marte ni de Cuba ni de Venezuela. Tampoco le llovieron rechiflas como quería el impresentable Ciro Gómez Leyva y otros, al contrario, la gente se arremolinó para saludarlo. En su estilo propio, llegó a votar en su natal Tabasco y peor para la derecha, dijo “Claudia Sheinbaum es la mejor presidenta del mundo”. ¡Zas!
