FRESNILLO. Desde hace dos meses la calle Aquiles Serdán está cerrada al paso por las obras de rehabilitación; y desde hace más de una semana, los trabajos fueron suspendidos sin explicación alguna. Mientras tanto, los comerciantes de los alrededores han visto cómo sus ventas han caído hasta 80 por ciento; incluso, en algunos locales ya se plantean el cierre.
Esta situación, considerada como crítica, abarca dos cuadras e implica a 10 establecimientos: tiendas de ropa, de bicicletas, un par de abarrotes, una naturista y una de agroinsumos, así como una pensión de autos, un negocio de gorditas, una pastelería, una estética y una papelería.
Todas, destacaron sus dueños, han reportado bajas considerables en sus ingresos y su supervivencia está en riesgo. “No tenemos posibilidad de recuperarnos en las próximas semanas, ni siquiera en este periodo vacacional, que normalmente representa un alivio para nuestros negocios”, señalaron.
DESCARTAN RECUPERACIÓN
Los comerciantes explicaron que, aunque la obra llegara a terminarse en las próximas semanas, la posibilidad de una recuperación económica es prácticamente nula, pues el tiempo de cierre y la pérdida de clientes han deteriorado la estabilidad de cada negocio.
“Nuestros costos operativos nos rebasaron; ya no hay forma de equilibrar cuentas”, puntualizaron.
Por su parte, los vecinos denunciaron que no solo se han visto afectados los comercios, sino también la movilidad y el acceso a viviendas.
Por ejemplo, expusieron, personas de la tercera edad y con problemas de movilidad han enfrentado serias dificultades para ingresar a sus domicilios debido a los escombros y al cierre total de la vialidad.
UN LLAMADO AL GOBIERNO
De acuerdo con testimonios, los comerciantes han insistido en que la Secretaría de Obras y Servicios Públicos, a cargo de Sandra García Tovar, reanude a la brevedad los trabajos.
Consideraron que el abandono de la obra está generando pérdidas irreparables, al grado de que algunos dueños ya contemplan el cierre definitivo de sus negocios, al no poder cubrir los gastos de operación con los escasos ingresos actuales.
En tanto, una vecina de la zona, quien prefirió mantenerse en el anonimato, recordó que el alcalde Javier Torres Rodríguez se comprometió públicamente a que la rehabilitación de la calle sería rápida y con las menores afectaciones posibles. Sin embargo, nada de ello se ha cumplido.
“El alcalde nos prometió que la obra se realizaría con prontitud. Ya va más de una semana que está detenida. Nuestra urgencia es que la concluyan, que abran la calle y nos permitan trabajar. Exigimos que cumpla su palabra de que pronto quedaría terminada”, expresó.
Ante la incertidumbre, comerciantes y colonos exigieron al ayuntamiento claridad sobre el calendario de la obra, así como el compromiso de acelerar los trabajos, pues consideran que cada día de retraso representa un golpe más a la economía local.

