Somos Guardianes
Cuando escuchamos la palabra patrimonio cultural muchas veces pensamos solo en Catedral, el Cerro de la Bufa, la Mina de Edén, la Plaza de Armas, las plazuelas, esculturas y museos. Y sí, esos lugares son muy importantes porque forman parte del legado que nos representa como zacatecanos. Pero el patrimonio no es solo eso; también son las tradiciones que heredamos, la danza, la música, las callejoneadas con tamborazo, los platillos típicos como las enchiladas mineras, los tacos envenenados y el asado de boda. También lo son las celebraciones como La Morisma de Bracho y Día de Muertos, cuando cantamos “el muerto quiere camote”, y las leyendas que van de generación en generación. El patrimonio cultural es todo lo que nos da identidad, lo que heredamos de nuestros antepasados y lo que nos hace sentir orgullosos de ser zacatecanos.
Ahora, queremos que pienses en algo: ¿qué pasaría si la gente dejara de cuidar estos lugares y tradiciones? ¿Qué ocurriría si dejamos que los edificios históricos se caigan, si ya nadie bailara nuestras danzas? Se destruirían poco a poco hasta que no quedara rastro, las nuevas generaciones no los conocerían y sería como borrar un pedazo de nuestra historia. Por eso, cuidar el patrimonio es como cuidarnos a nosotros mismos, porque sin él no sabríamos de dónde venimos ni qué nos une como zacatecanos.
Pero no basta con admirar nuestro patrimonio; hay que actuar para cuidarlo, respetarlo y protegerlo. Eso significa respetar tanto las leyes como la propiedad de los demás. A veces pensamos que las reglas son aburridas, pero en realidad existen para que podamos ser buenos ciudadanos y convivir en orden y paz. Respetar la ley es no rayar los baños públicos, no maltratar los edificios, no tirar basura en las calles, ni dañar los parques que son de todos.
Ser un Guardián del Patrimonio también implica ser un buen ciudadano: alguien que da el ejemplo, es respetuoso, solidario, empático, responsable y honesto. Ser honesto es decir la verdad, aunque a veces cueste. Si encontramos algo que no es nuestro, lo regresamos; si rompemos algo, lo decimos. Ser responsable es hacer lo correcto sin que nadie nos lo pida. Ser respetuoso es tratar bien a todos: a los mayores, a los maestros, a nuestros compañeros y también a los lugares. Los guardianes ¡no grafiteamos las paredes, no gritamos en los museos y no ensuciamos los parques! Ser empático es entender cómo se siente alguien cuando está triste o tiene miedo. Ser solidario es ayudar; si un amigo necesita apoyo, lo ayudamos.
Además, ser Guardianes también significa cuidar la seguridad de nuestro barrio. Si algún día ves camionetas sin placas rondando tu colonia o a personas drogándose en las canchas, no te quedes callado: cuéntaselo a tus papás para que ellos puedan denunciarlo.
El medio ambiente también es parte de nuestro patrimonio. ¿De qué serviría tener una ciudad llena de historia si el Cerro de la Bufa está sucio o si se provocan incendios en él? Ese lugar es un símbolo de Zacatecas y merece ser respetado y protegido. El medio ambiente es la herencia para las futuras generaciones. Niñas, niños y ciudadanos, podemos hacer pequeñas cosas que generan un gran cambio: apagar la luz cuando no la usamos, no desperdiciar el agua, sembrar un árbol, cuidar a los animales y, sobre todo, no tirar basura. Así tendremos un Zacatecas más limpio y bonito.
Otra parte muy importante de ser un Guardián del Patrimonio es vivir y promover una cultura de la legalidad y de la paz. Esto significa aprender a convivir con respeto, a resolver los problemas hablando y no peleando, a respetar el turno en la fila, a levantar la mano en clase, a compartir lo que tenemos y a tratar a los demás con amabilidad.
Hoy queremos invitarte a que te unas a nosotros en esta misión. No importa si eres niña o niño, joven o adulto: todos podemos ser Guardianes del Patrimonio. La invitación es sencilla: cuida lo que nos pertenece, respeta las leyes, protege la naturaleza y vive con respeto hacia los demás.
Recuerda algo muy importante: si yo cuido, tú cuidas y todos cuidamos, Zacatecas será siempre un lugar sin violencia, bello y lleno de historia para las generaciones futuras.
Nosotros somos Guardianes del Patrimonio, ¿y tú?
*Alumnos de la Escuela Primaria Miguel Auza, 5to. “A”.
