Roque, un positivista sincero
Viene el aniversario 115 del inicio de la revuelta armada maderista (inicio de la Revolución política), en varias entregas narraremos sobre actores, episodios, prácticas y discursos del mitificado noviembre de 1910.
San Luis Potosí. Agosto de 1910. Francisco I. Madero a diario escribe a sus prosélitos. En el diálogo manuscrito instruye para que no se transe con Porfirio Díaz, a quien califica como un “déspota vulgar”. También promueve la reorganización del Partido Antirreeleccionista y de la prensa, como El Constitucional, que es de su propiedad. En su intimidad escribe un manual espírita.
Al leader le acompañan su esposa Sara Pérez y el abogado zacatecano Roque Estrada Reynoso (Moyahua, 16 agosto de 1883 – Ciudad de México, 27 de noviembre 1966). La pareja vive en el Palacio Monumental, del comerciante Federico Meade. De Roque no sé la dirección -en varios momentos convivió con el estudiante Ramón López Velarde-. Entiendo que Estrada estaba con ellos desde el inicio de la campaña política, por ser el orador solidario del candidato. Ambos promovieron una candidatura presidencial alterna a la del general Porfirio Díaz.
Roque aparece en más de un centenar de fotos con Madero, sobre todo en concentraciones políticas antirreeleccionistas. En las imágenes uno escucha al otro, ambos miran a un auditorio sombrerudo que los oye y mira en una escenificación entonces no es inédita: los mítines opositores se parecen a las fiestas cívicas del régimen.
Roque y Madero coinciden en su posición antirreeleccionista y en el cosmopolitismo que les permitió el estatus económico de sus familias. Esto facilitó que en los días en que transcurre la gira ambos se juren amistad y compartan el cotilleo de lo ordinario en la civilidad de la mesa. Pero chocan en la percepción del mundo.
Mientras Francisco es un espiritista convencido; Roque es un “positivista sincero”. Lo es tanto que menosprecia los “sueños fundados en la benignidad de los hombres” que proclama el candidato presidencial.
Meses después, cuando han roto migas, Roque escribió el libro La revolución y Francisco I. Madero, siendo éste la crítica primigenia al maderismo en el poder de 1911. Allí expresó: “Madero, como sentimental, tiene mucha influencia de lo desconocido, lo invisible, el misterio; pretende descubrir un carácter en una mirada y aun determinar la conducta de un hombre por su aspecto y (ha demostrado) que no le agrada enfrentarse a los problemas trascendentales, prefiere las transacciones aun tratándose de intereses sociales”.
Psico-intimidades
En 1925, Roque está en el ambiente de la alta política nacional y se atolondra ante lo “inexplicable”. Lo hace pese a su “profesión sincera por el positivismo”. Pero, interesado en desechar los prejuicios ideológicos, personales y sociales acerca de los hechos insólitos “más cercanos al espiritualismo”.
Estrada redactó Psico-intimidades, el texto lo hizo para presentar las respuestas de lo que no podía explicar “con la mayor lógica”. En el libro, que redactó en la primera mitad de 1924, aseguró que no desdeñaba alguna tesis psíquica, espiritista, teosófica o de “general ocultismo”, sino que marchaba más por la psicología trascendental.
En el texto esbozó la autobiografía de un partícipe en la revolución, desde su formación escolar en el pueblo natal, hasta sus distancias ideológicas con Madero. También mostró su capacidad narrativa.
Va una transcripción: “El 27 de mayo de 1911 regresé a Guadalajara, procedente de Ciudad Juárez, al cabo de una ausencia de seis años, motivada por los conocidos acontecimientos políticos y revolucionarios, en los que yo tomé parte activa. Me hospedé en el Hotel Francés. Al día siguiente, como a la una de la tarde, recibí la visita de Leopoldo Estrada en los momentos en que había varias personas conmigo; me abrazó con efusión…”
Roque Estrada Reynoso interroga en Psico-intimidades ¿qué pasa con la evolución humana?: “Si evolucionar es perfeccionarse, ¿qué objeto puede tener degenerarse, sufrir un proceso quizá ‘cosmotemporáneo’ y regenerarse luego hasta la perfección? No percibimos ni el eco de nuestra voz. El pensamiento mismo parece diluirse en el infinito”.
Psico-intimidades está integrado con una advertencia del político zacatecano; una sección que llama Fenómenos, donde presenta seis hechos donde interviene (en estado de sueño, vigilia y un experimento medium-nímico); otra parte denominada Generalidades, la cual divide en 15 apartados donde reflexiona desde su positivismo.
Posdata:
Don Enrique Laviada ha lanzado en nuevos formatos sus libros Vivencias (en audiolibro) y Memorias del encierro (en versión Kindle). El escritor apuesta por nuevas audiencias: los lectores escuchas y los lectores digitales.
Es una opción para leer las rememoraciones de un actor de las izquierdas y un corte de vida sobre la pandemia. Información: https://elaviada.com/libros/memorias-del-encierro/
