JEREZ DE GARCÍA SALINAS. El Cabildo rechazó donar el edificio del Hospital General, la casa de salud de la comunidad Luis Moya y el de la cabecera municipal, así como el Centro de Adicciones, tras una solicitud escrita del titular del IMSS Bienestar, Carlos Hernández Magallanes.
Argumentaron que no pueden ceder el patrimonio de salud a un Instituto Mexicano del Seguro Social para el Bienestar (IMSS Bienestar) que ha mostrado resultados “de un rotundo fracaso”, no solo en el municipio o el estado, sino también en todo el país.
“Con qué cara o autoridad moral vamos a decirle a la gente que vamos a regalar su patrimonio a un poder distante que está detrás de un escritorio”, expresó el regidor Hebert Horacio Herrera Coronel.
POSPONEN VOTACIÓN
Otros regidores coincidieron en que no se pueden regalar edificios que son patrimonio de los jerezanos, y que no tienen la autoridad para hacerlo porque ellos solo son administradores.
Tras la sugerencia de la síndica Susana de la Torre Argüelles se aprobó que, previo a tomar una decisión de aprobación o rechazo, se sentaran en una mesa de trabajo. Aunque la mayoría del Cabildo considera que los servicios de salud en el estado “están en total abandono”.
El secretario de Gobierno local, Samuel de Jesús Berumen de la Torre recordó que los edificios realmente están en posesión pacífica por las autoridades y solo requieren el trámite jurídico, cuyo proceso ya se hizo en una administración anterior y solo falta aprobarlo.
REPRUEBAN “RATERÍAS” DEL INFONAVIT
Durante la reunión los regidores expresaron su desaprobación por “las raterías” en que ha incurrido históricamente el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), luego de que se les informó que debían votar por la revocación del acuerdo del 14 de octubre: la donación de tres terrenos a la Conavi para construir casas.
Los regidores reclamaron que no se respeten los acuerdos establecidos en las sesiones, pues en este tema acordaron que junto con el alcalde Rodrigo Ureño Bañuelos se presentaría una comisión de regidores.
En tanto, el presidente municipal respondió que la Federación pidió de última hora una reunión, por lo que no pudo hacer la invitación correspondiente.
Tras una larga discusión por los desacuerdos entre los miembros del Cabildo, Rodrigo Ureño sometió a consideración la revocación del acuerdo para donar los tres terrenos de la siguiente manera:
Uno ubicado en el fraccionamiento Don Durito, con una superficie de 4 mil 833 metros cuadrados (m2); otro en el Azteca, con 5 mil 558 m2, ambos para la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi). Mientras que el tercero, en Frente Popular Norte con un total de 4 mil 347 m2, sería para el Infonavit.
Lo anterior, explicó, por solicitud de las dependencias que participarán en el programa nacional de Vivienda para el Bienestar, que pidieron cambiar el acuerdo a fin de que todo el recurso asignado a este rubro salga este mismo año o habría que esperar hasta 2026.
Pese a estar en desacuerdo, la mayoría de los regidores votó “a regañadientes” e insistieron en que no deberían ser cómplices de “las raterías que siempre ha hecho el Infonavit, que lucra con la necesidad de la gente”.
