SOMBRERETE. El alcalde Ramiro Hinojoza Aguayo anunció que hoy convocará una sesión de Cabildo para pedir licencia a su cargo y poder sumarse a la lucha de los productores de frijol. El objetivo es exigir la apertura de centros de acopio y mejores precios del grano, que se ha pagado hasta en cinco pesos por kilo.
Al enfatizar que es un tema que le preocupa como líder del Sistema Producto Frijol, el presidente municipal advirtió que actualmente de los nueve centros de acopio ubicados en Sombrerete solo cuatro están abiertos: dos en las comunidades Colonia González Ortega e Hidalgo, así como en Felipe Ángeles El Barranco y Bañuelos.
Agregó que, tras tener una reunión este sábado con los productores, “con mucha tristeza nos volvieron a manifestar que el frijol, por fuera de los centros de acopio, ha llegado a costar hasta cinco pesos; es una situación desesperante”.
Es por ello, dijo, que buscará lo conducente en materia legal para solicitar una licencia a su cargo como presidente municipal de Sombrerete, a fin de sumarse a la lucha campesina, pues por su puesto está limitado a realizar acciones como tomar carreteras o manifestaciones.
Ramiro Hinojoza sostuvo que de esta manera no lo acusarían de que al ser alcalde esté incitando a la rebelión a los productores de frijol.
“NO TUVIERON PREVISIÓN”
Hinojoza Aguayo aseveró que, como líder del Sistema Producto Frijol, “no tengo otro problema más grave y más serio en este momento que apoyar a los campesinos. No tengo otra acción ni otra actividad más que buscar la manera de cómo se abran esos centros, para que los productores lleven su cosecha”.
Puntualizó que tienen el compromiso serio y formal, porque ya pasaron 14 días desde que se prometió la apertura para recibir el grano en los centros, acuerdo que Alimentación para el Bienestar no ha cumplido. “Es un reclamo fuerte por el retraso”.
Estimó que para desfogar las bodegas se requeriría un día para sacar alrededor de 60 toneladas (t), con lo que llenarían dos trailers, por lo que sacar 200 t les tomaría por lo menos una semana.
Durante todo ese tiempo, advirtió el alcalde, los productores seguirían estando a merced del coyotaje, que les compararía a cinco y siete pesos el kilo, “todo porque la dependencia encargada no tuvo la previsión de hacer este tipo de acciones antes de iniciar el proceso, sino que lo quieren hacer en medio de la comercialización”.
