Tecnologías inclusivas 2025: cuando la innovación abre puertas a la dignidad. Segunda parte
Desde mi estudio, con la lluvia golpeando los cristales y el invierno anunciándose, reflexiono sobre la vertiginosa carrera de la tecnología y su capacidad para abrir puertas a quienes históricamente quedaron al margen.
Tras revisar en mi colaboración anterior algunas de las regulaciones que diversos países han establecido para garantizar la inclusión digital, surge una pregunta inevitable: ¿qué sucede más allá de las leyes?
La respuesta no es simple, se encuentra en las historias cotidianas: en los dispositivos que permiten comunicarse sin barreras, en las plataformas que transforman la educación en un espacio accesible para más personas.
Asimismo, en las empresas que descubren que la inclusión no es un requisito burocrático, ni un gesto de reputación o posicionamiento de marca, tampoco una parte superficial de su compromiso social, sino un motor genuino de creatividad.
Una experiencia cercana ilustra esta idea: la organización civil presidida por Lily Saucedo, Uniendo Discapacidades con Amor en Zacatecas, ella ha logrado sensibilizarnos sobre cada tema de la agenda de su organización, en favor de las personas con alguna condición de discapacidad o que necesitan apoyo. ¿Cómo logra esta sensibilización? Uno de sus principales canales de comunicación ha sido sin duda, las redes sociales.
Con publicaciones constantes desde su cuenta en Facebook y un trabajo incansable de gestión fuera del mundo virtual, Lily ha logrado dar respuesta a las necesidades de quienes recurren a su agrupación.
Otro elemento importante que se puede observar en su trabajo, es la difusión de los resultados de estas gestiones a través de las redes sociales, esto le confiere un valor agregado a su labor: la transparencia.
Esta es una muestra representativa de cómo la tecnología puede ser una aliada para abrir camino en causas que benefician a tantas personas, promovidas desde la sociedad civil organizada: la tecnología como herramienta para abrir caminos, nunca como un fin en sí misma.
A escala global, los avances en tecnología inclusiva abarcan desde inteligencia artificial aplicada a la accesibilidad hasta plataformas educativas adaptadas.
En México destacan proyectos impulsados por el Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad (Conadis), cuyo objeto es establecer la política pública para las personas con discapacidad, así como promover sus derechos humanos, su plena inclusión y participación en todos los ámbitos de la vida (https://www.gob.mx/conadis).
Acciones como el impulso de tecnologías para transformar vidas, como software accesible y dispositivos de apoyo. (Gobierno de México, 2024).
Otros proyectos destacados tienen que ver con el uso de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en educación, así como la inclusión digital en comunidades: esfuerzos por democratizar el acceso a internet y dispositivos, aunque aún con desigualdades regionales (Bautista, 2025 en Excélsior)
Persisten retos globales significativos que es posible agrupar en varias dimensiones:
La brecha digital persistente: millones de personas en el mundo, carecen de acceso a Internet o dispositivos apropiados. Puede parecernos extraño porque a nuestro alrededor cada vez observamos más personas conectadas pero las cifras muestran una realidad distinta. Según el Informe de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) sobre el desarrollo digital de 2024, aproximadamente dos mil seiscientos millones de personas carecen de acceso a Internet, lo cual representa alrededor de un tercio de la población mundial (theconversation.com).
La necesidad de alfabetización tecnológica, que consiste en el uso práctico de dispositivos y herramientas, por ejemplo saber encender una PC, usar determinado software, entre otras. Muchas personas tienen acceso a Internet, pero carecen de los conocimientos y habilidades para aprovechar al máximo la tecnología.
Desigualdad económica y geográfica: Las zonas rurales y comunidades vulnerables siguen rezagadas (www.abc.com.py).
Necesidad de políticas integrales: no basta con la tecnología, se requieren programas de capacitación y sensibilización (https://www.bejob.com).
En cuanto a México, los desafíos pueden categorizarse de la siguiente manera:
La infraestructura continúa siendo insuficiente. Particularmente en educación básica, muchas escuelas carecen de conectividad y equipos, aún con los diversos programas que se han instrumentado para ampliar la cobertura (https://revista.ciinsev.com).
Desigualdad social y geográfica: un reto común a escala global.
Ética y sostenibilidad: la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) advierte que México debe integrar derechos humanos y sostenibilidad en su transformación digital.
Acceso limitado en comunidades rurales: aún existen regiones sin cobertura adecuada de internet.
Para concluir, podemos afirmar que el futuro de la inclusión digital dependerá de la capacidad que desarrollemos como sociedad, para convertir la tecnología en un espacio equitativo y creativo con sentido humano, los esfuerzos individuales no serán suficientes, se requiere la colectividad en este objetivo.
Y tú, ¿qué tecnologías inclusivas conoces?
Cuéntame tu experiencia.
Nos leemos pronto.
