JIMÉNEZ DEL TEUL. El Movimiento en Defensa del Territorio y del Río Atenco exigió la destitución de Francisco Pérez Compeán, delegado de la Procuraduría Agraria (PA) en Zacatecas, por considerar que se ha extralimitado en sus funciones como servidor público al presionarlos a aceptar el proyecto de la presa Milpillas.
La organización presentó una queja, dirigida al procurador federal Víctor Suárez Carrera, en contra del delegado, por pretender “usar su poder para ejercer presión indebida en perjuicio de los representantes del movimiento”.
En el documento, los integrantes del movimiento exigieron que sea destituido el delegado de Zacatecas por “sus cuestionables acciones y extralimitaciones en la vida agraria de los ejidatarios” que están en contra de la presa Milpillas.
Advirtieron que Pérez Campeán se presta a “actos de proselitismo que no le competen y con lo que intenta violar nuestros acuerdos de asamblea, al pretender inmiscuirse para cambiarlos”.
Además, señalaron que hace uso inapropiado “de una investidura que se supone fue hecha para cumplir con otras funciones”, esto tras señalar acciones como la “entrega de butacas escolares” que, consideraron, están totalmente fuera de las atribuciones que corresponden al cargo que desempeña.
DENUNCIAN AMENAZAS
El movimiento también acusó a Pérez Compeán de visitar la casa del presidente del Comisariado Ejidal para proponer, e insistirle, en convocar a una reunión con los ejidatarios para hablar sobre la presa Milpillas, pese a “que ha sido de mucha resistencia y que nos tiene en descontento social para con nuestros gobernantes por la imposición que pretenden”.
Además, se reiteró al funcionario federal que la presa Milpillas es un proyecto que en definitiva “no tiene cabida ni razón en nuestra región, es un proyecto que no queremos y nunca lo hemos solicitado” y que, según académicos, científicos y organizaciones aliadas, no es viable.
Pese a reiterar dicha postura, Pérez Compeán pretendió insistir expresando que “no todos están en contra de la presa” y que, por tanto, se debía convocar una reunión con la comunidad, pues “son muchos los que sí la quieren”.
En respuesta a la presión, el movimiento reprobó la “total intervención en los asuntos internos del ejido”, pues consideraron que Francisco Pérez debería sumar en su defensa como responsable de su encargo gubernamental como delegado agrario.
A la par, se reiteró su postura contra la presa por acuerdo de la asamblea ejidal, a lo cual el funcionario respondió con “amenazas sutiles” como: “¿Entonces de a tiro se cierra?[…], ¿están dispuestos a todo?”
Asimismo, el presidente del Comisariado Ejidal denunció que al retirarse Pérez Campeán y “ante mi negativa, entonces él [dijo que] tomaría la revancha” y que no lo recibirá más en sus oficinas en Zacatecas.
PIDEN IMPARCIALIDAD
Por estos hechos, los afectados por el proyecto Milpillas se dirigieron a Víctor Suárez, a fin de que el delegado agrario no se desvíe de sus atribuciones legales y funciones para vulnerar “sin el menor recato, los principios básicos de respeto”.
Pidieron que el funcionario estatal deje de interferir en sus procesos y actúe conforme al derecho agrario, así como que respete la honorabilidad de cada persona que tiene encargo de representación ante la asamblea.
Además, enfatizaron la exigencia de que Pérez Compeán evite amenazarlos de forma directa, indirecta o simulada, o que ejerza cualquier tipo de presiones para intimidarlos. Y sobre todo que “deje de ser promovente de la presa Milpillas y se conduzca con imparcialidad, legalidad y respeto”.
Por último, solicitaron una investigación sobre el proceder del funcionario en otros ejidos de la zona, pues aseguran que él pretende obligarlos a aceptar el proyecto Milpillas bajo presión y amenazas.
En este sentido, lamentaron que sea un funcionario que opere contra los intereses de los campesinos y, en cambio, “opere de forma servil” a los mandatos del gobierno estatal.
