El que no oye consejo no llega a viejo
“Es sencillo hacer que las cosas sean complicadas, pero es difícil hacer que sean sencillas”:
F. Nietzsche
Pues iniciamos un nuevo año, sin esperar que las cosas cambien. Obvio que todo depende de los factores reales de poder, de las formas en que el poder se ejerce y se sigue ejerciendo en el mundo, y en el país, sin el más mínimo pudor.
Ahí tenemos el patético caso de Trump, quien sigue jugando a ser presidente de los Estados Unidos, la Corina Machado que en verdad se cree que es la reina de la paz, la derecha que sigue avanzando en América Latina y en Europa. La neta que esto parece que se repite para mal de toda la humanidad.
Porque la derecha y ultraderecha permanecen agazapados para brincar sobre los países del mundo para imponer sus políticas cavernícolas. Tenemos de ejemplo al zurumbático de Javier Milei, que sigue haciendo estupideces en Argentina, a Bukele violando la constitución salvadoreña, a Feijó y Abascal en España. Digo, ¿se puede ser más imbécil? Porque parece que están en competencia para definir quién es el más ignorante del planeta. Y, es en serio, que están en una competencia muy cerrada.
El año cerró complicado. El genocidio en Gaza parece no tener fin, la guerra en Ucrania a todo lo que da. Y si hablamos de México, la cosa no mejora. Los precios de artículos de primera necesidad al alza, partidos moleros que sueñan con armar más desmadre en el país (o sea el PAN y el PRI).
Y qué decir de Morena, un muégano que no hemos podido descifrar, si es de izquierda o de derecha, si piensa en avanzar o quedarse inmóvil, con líderes verdaderamente fúnebres que todavía piensan como si estuvieran viviendo en los viejos y lúgubres años del priísmo. ¡Hasta frío me dio del susto!
Y para amolarla de acabar, el imperio le mandó a Maduro sus Santos Reyes y en una clásica acción militar, entraron como Pedro por su casa y se llevaron al presidente venezolano y su compañera esposa, para ser juzgados en Estados Unidos por narcos. Así, nada más por sus purititos tompiates. ¡Qué leyes internacionales ni que la carabina de Ambrosio!
La única ley es la del mercado petrolero y agandallarse los recursos naturales. Bajo el pretexto del narcotráfico y por instrucciones del anaranjado presidente gabacho, Venezuela fue invadida. ¿Qué Trump está preocupado por el narco? Jajaja.
No olvidemos que Trump acaba de indultar al peor narcotraficante del mundo, condenado a 45 años de prisión, el ex presidente hondureño, Juan Orlando Hernández. Todo un caso para la psiquiatría moderna. Trump está convencido, desde su atroz estado mental, a balcanizar América Latina para satisfacer su enfermo ego y enfrentar desde el punto de vista militar, la caída del nivel de la vida en USA.
Mr. Trump: con todo respeto, no manche. Si se convirtió en matraquero en las elecciones argentinas y chilenas, y ahora amenaza a Colombia y México, acusándolos de promover el tráfico de drogas, pregúntese mi estimado pedófilo, ¿de dónde va a sacar tanta grifa que se meten sus asesores y colaboradores? ¿Cuántos capos gabachos están en el tambo? Se acaban la droga y van a dejar de bailar un pinche cumbión bien loco. Así que, presidente harina, ya déjese de mafufadas y, de pasada, deje de amenazar a nuestra presidenta, que no está sola.
Entiendo que la derecha y ultraderecha mexicana, que tanto abogan por una intervención yanqui en México, estarán hartos de contentos. Ya veo a la Lily y demás fauna bailando en el Ángel de la Independencia.
Por cierto, ya que anda de madre ardiendo, no se le olvide meter al tambo y enjuiciar al multihomicida Benjamin Netanyahu, digo, ya que usted es un amante de la paz. Ah, y deje su zapatito en la oficina oval, puede que los reyes vagos, lo borren de la Lista Epstein y le dejen unas muñecas inflables de 12 años, así como le gustan. ¡Viva América Latina y Feliz 2026!
