Interseccionalidad: Grupos en situación de vulnerabilidad e impartición de justicia
El principio de interseccionalidad de los Derechos Humanos (DH) constituye una herramienta esencial para comprender y atender las múltiples formas de desigualdad que afectan a las personas en su vida cotidiana.
Al reconocer que las experiencias de discriminación son complejas y contextuales, este principio permite avanzar hacia una protección más efectiva de la dignidad humana.
Incorporar la interseccionalidad en la interpretación y aplicación de los DH fortalece la igualdad sustantiva, promueve la justicia social y contribuye a la construcción de sociedades más incluyentes.
En este sentido, el principio de interseccionalidad no solo enriquece el enfoque de DH, sino que se consolida como un elemento indispensable para su plena realización.
El principio de interseccionalidad resulta especialmente relevante para la protección de grupos históricamente discriminados; por ejemplo, las mujeres indígenas con discapacidad, las personas migrantes en situación de pobreza, las niñas y adolescentes pertenecientes a comunidades rurales, o las personas adultas mayores de la diversidad sexual, enfrentan obstáculos específicos que no pueden comprenderse si se analiza cada condición de manera aislada.
En estos casos, la interseccionalidad permite visibilizar cómo las políticas públicas, las leyes o las prácticas institucionales pueden reproducir desigualdades cuando no consideran estas múltiples dimensiones. Por ello, este principio se convierte en una herramienta clave para el diseño de acciones afirmativas y medidas especiales de protección.
La incorporación del principio de interseccionalidad en la impartición de justicia permite emitir resoluciones más justas y sensibles a la realidad social de las personas. Juzgar con enfoque interseccional implica reconocer las condiciones particulares de quienes acuden al sistema de justicia y evitar decisiones que, aun siendo formalmente neutrales, generen efectos discriminatorios.
En el ámbito de las políticas públicas, la interseccionalidad favorece la creación de programas más incluyentes y eficaces, al identificar las necesidades específicas de distintos sectores de la población. Este enfoque contribuye a una mejor asignación de recursos y a una mayor efectividad en la garantía de los Derechos Humanos.
TODOS LOS DERECHOS PARA TODAS LAS PERSONAS.
*Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ)
