FRESNILLO. La Universidad Politécnica de Zacatecas (UPZ) llegó a su octava semana en paro con alumnos preocupados por la posibilidad de perder el cuatrimestre, el cual ya va más allá de la mitad; y padres alarmados tanto por la ausencia de información oficial como por los rumores sobre una eventual quiebra de la casa de estudios.
Una madre y un padre de familia expusieron que, aunque reconocen la legitimidad de las demandas del personal docente, el impacto de la falta de clases lo están resintiendo los alumnos.
“Nuestros hijos están a la deriva, nadie da la cara y no hay soluciones. Estamos alarmados e indignados”, expresó la inconforme, quien convocó a los padres a organizarse y exigir una respuesta formal de Rectoría.
LLAMADO A RECTORÍA
Los padres exigieron un pronunciamiento por parte de la Rectoría para que se aclare si el cuatrimestre puede recuperarse o, en su caso, si la universidad reanudará actividades.
“Si la escuela no va a regresar, que lo digan. No podemos seguir en la incertidumbre”, señalaron, al tiempo que pidieron una reunión conjunta entre autoridades, docentes, alumnos y padres para transparentar la situación financiera y académica de la UPZ.
Asimismo, advirtieron que la prolongación del paro podría derivar en la deserción de estudiantes, especialmente quienes cursan cuatrimestres avanzados; sin embargo, aseguraron, temen no lograr la revalidación de materias, lo que implicaría pérdida de tiempo y recursos económicos.
“EL CUATRIMESTRE NO SE HA PERDIDO AÚN”
En contraste, profesores de la UPZ aseguraron que el cuatrimestre no está perdido, al sostener que existen condiciones académicas y pedagógicas para recuperar los contenidos, como ocurrió en el periodo anterior, cuando se tuvo un conflicto similar.
Expusieron que como docentes han cumplido con sus responsabilidades y cuentan con evidencias del trabajo académico, además de que modalidades como la virtual continúan operando.
Respecto a las declaraciones del gobernador David Monreal Ávila, quien calificó como “politiquería” el movimiento, los docentes desestimaron los señalamientos y argumentaron que el conflicto obedece a incumplimientos laborales acumulados desde hace más de dos años.
Éstos incluyen adeudos salariales, falta de ajustes conforme al salario mínimo y rezagos en prestaciones para personal de confianza. “Esto es resultado de una deficiente gestión administrativa y no de intereses políticos”, aseguraron.
Los profesores confiaron en que hoy por la tarde se realizará una mesa de negociación, la cual esperan permita resolver el conflicto y reanudar clases a la brevedad.

