ZACATECAS.- La recuperación de empleos enfrenta en el estado un contexto complejo, caracterizado por la ausencia de condiciones económicas, fiscales y de seguridad que incentiven la inversión y la permanencia de las empresas, puntualizó Alejandro Romero Ávila, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Zacatecas.
Para muestra de este entorno adverso, expuso, el año pasado cerraron 300 empresas, de acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Aunado a ello, aseguró que la caída de puestos de trabajo no es una percepción, sino una realidad sustentada en cifras oficiales del IMSS, en respuesta a lo dicho por el secretario de Economía, Jorge Miranda Castro, sobre desempleo a finales de 2024 y principios de 2025.
FACTORES EN CONTRA
El presidente de la Coparmex en Zacatecas expuso que entre los principales factores que inhiben el crecimiento económico está la elevada tasa del Impuesto Sobre Nómina (ISN), puesto que el estado se ubica entre las más altas del país con 3.5 por ciento.
A esto se suman problemas de inseguridad y la falta de un entorno atractivo para la inversión extranjera. En este sentido, explicó que, si bien hay avances graduales en materia de seguridad, los empresarios evalúan más indicadores que solo la disminución de homicidios e incluyen delitos como extorsión y cobro de piso por ser los que afectan aún a diversos sectores productivos.
Por otra parte, aseguró que la minería no es suficiente para recuperar los empleos en el estado, en respuesta al titular de la Secretaría de Economía. En su lugar, resaltó, son las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes) las que generan cerca de 70 por ciento de los empleos formales.
“Si bien la minería ha sido un pilar económico para la entidad, se requiere diversificar la economía, fortalecer a los proveedores locales y atraer inversiones en sectores como el automotriz, textil y de energías limpias, con el objetivo de construir un modelo de desarrollo autosustentable”, puntualizó.
REFORMA LABORAL
En relación con la reforma laboral y la reducción de la jornada a 40 horas semanales, Romero Ávila manifestó su respaldo, si bien mostró su preferencia por que estos cambios se realicen de manera gradual, consensuada y con un enfoque responsable.
Por ello, consideró acertada la ejecución paulatina de la reforma, al señalar que los trabajadores deben ser el centro de las empresas; sin embargo, advirtió, los cambios no pueden imponerse de forma abrupta, especialmente en un contexto donde los costos laborales han aumentado de manera considerable.
Precisó que entre 2025 y 2026 el costo de generar empleo se incrementó alrededor de 15 por ciento, derivado del aumento al salario mínimo y del ISN, lo que representa un impacto significativo para las Mipymes con plantillas reducidas.
En ese sentido, llamó a “tropicalizar” la legislación laboral y a diseñar programas específicos que permitan a las pequeñas empresas adaptarse a los cambios sin poner en riesgo su viabilidad.
Reiteró que la Coparmex respalda condiciones laborales y salariales dignas, pero subrayó que el gobierno debe reconocer que son los empresarios quienes generan los empleos y arriesgan su patrimonio, por lo que cualquier reforma debe construirse con diálogo, equilibrio e inteligencia económica.
