POLÍTICOS QUEMADOS
El fuego en las instalaciones de Alimentación para el Bienestar se esparció hasta los políticos venenosos, oficialistas y opositores, mientras siguen los problemas, denuncias de corrupción y quejas por los programas de acopio del frijol. Hasta el dirigente nacional del PRI, Alito Moreno, metió su cuchara: ante el incendio en la bodega de la dependencia federal, reprochó que hubo abandono e incompetencia del gobierno de Morena. Luego, el secretario general de Gobierno, Rodrigo Reyes, reclamó que el PRI buscaba sacar provecho de la tragedia, que Alito estaba mal de la cabeza, y que no descartaba que hubiera tricolores involucrados en el incendio. No tardó el diputado Carlos Peña en deslindar al PRI de las protestas de productores, y en defender a Alito como si se tratara de la Virgen de Guadalupe: “que midan sus palabras”.
MÁS PRUDENCIA
Con el incendio, se desataron especulaciones sobre si hay algún líder morenista o priísta involucrado con el incendio, o si fue alguien “de adentro” para desaparecer evidencias ante una auditoría. La directora de Alimentación para el Bienestar, María Luisa Albores, culpó a los coyotes, pero la presidenta Claudia Sheinbaum fue más prudente. “No sabemos si fue que había una quema de llantas y la propia quema alcanzó la bodega o si quemaron directamente la bodega”, dijo la presidenta, quien reiteró que la FGR está a cargo de la investigación. Las autoridades buscan a los responsables del incendio, mientras que otros productores de frijol, como los de Juan Aldama, buscan a quienes no han cumplido acuerdos y siguen manejando con producción el programa de acopio.
CACERÍA EN EDUCACIÓN
Hace unas semanas, la secretaria de Educación, Gaby Pinedo, se quejaba de unos “bultos” que no ayudaban. No se refería al trabajo institucional, como alegaban venenosos que la querían defender, sino al político. Lenguas viperinas revelaron que Gaby detectó a una red de simpatizantes del diputado federal Ulises Mejía, operando en oficinas centrales, en sus propias narices. Por eso, anticipan que vienen cambios. Pinedo le corta libertades a sus trabajadores, empujada por su ambición de acomodarse tres años en el Senado, como suplente. Desde hace mucho olvidó las ideas “revolucionarias” y de justicia que escuchaba cuando estudiaba Filosofía en la UAZ.
REPARTO DE FUNCIONES
Con la reforma judicial, a veces ya ni siquiera los propios magistrados saben qué funciones les competen y cuáles no. De las quejas contra algún integrante del Poder Judicial, se ha acordado que aunque en cualquier área se pueden recibir, deben remitirse al Tribunal de Disciplina. De las solicitudes para el padrón de peritos, el magistrado Virgilio Rivera pidió no cederlas en automático al Órgano de Administración que preside Norma Esparza. El ex presidente del IEEZ considera que estos temas competen al Tribunal de Justicia, no a funciones administrativas. Otros magistrados coinciden con Virgilio en ya no darle a Norma más poder del que ya tiene.
PREMIO DE CONSOLACIÓN
Como suele darse en Morena en algunos casos, Luisa María Alcalde no se va con las manos vacías al dejar la dirigencia nacional de Morena. Le ofrecieron la Consejería Jurídica de la Presidencia, como premio de consolación, y aceptó: “aquí no estamos por los cargos, sino por los encargos”.
Varias dependencias le cargan la mano a la presidencia de Valparaíso, Lupita Ortiz. Ahora resulta que, para que la gente de Adilene Rosales, de la Secretaría del Bienestar, trabaje los programas sociales en el municipio, el ayuntamiento tiene que ponerles la gasolina. Lo mismo hacen los de la SSZ para las campañas de vacunación antirrábica, como si el Municipio tuviera mucho dinero.
