DIVISIÓN EN EL COMITÉ GUINDA
Ni siquiera dentro del comité estatal de Morena parece haber paz ni unidad. La presidenta del partido, Roxana Muñoz, se siente incómoda y presionada por “las instrucciones” del presidente del consejo estatal, Rubén Flores. También hay distanciamiento entre el grupo Morena-gobernanza y el secretario general del partido, Mariano Casas. Venenosos guindas revelan que incluso hubo intentos de sacar a Mariano del comité, pero este recibió respaldo de la dirigencia nacional. Desde allá le indicaron a fuerzas de la gobernanza que no había motivos ni justificación para excluir a Casas. La división en el comité es evidente. Son ya casi tres meses que Rubén, Roxana y Mariano no se ven juntos en una conferencia.
EL CHIVO VIOLENTO
Al ex senador Juan José El Chivo Quirino se le olvidó que son tiempos de mujeres y que una presidenta dirige al país. El barzonista no midió comentarios que hizo al atribuir a cuestiones personales los nombramientos de Verónica Yvette Hernández, como titular de la ASE, y de Ana Carmen Martínez Ávila, como secretaria ejecutiva del Órgano de Administración Judicial. Aunque El Chivo diga que no es misoginia, las autoridades electorales y de Morena pudieran sancionarlo por violencia política en razón de género. De paso, Quirino podría meter al grupo de morenistas del Plan Zacatecas en conflictos que no quiere ni necesita.
PIEZA DE EQUILIBRIO
Y en estos mismos tiempos de mujeres, a la senadora Geovanna Bañuelos le ven altas posibilidades si el siglado del género le favorece para la candidatura al 2027. Su partido, el PT, tiene relevancia en las negociaciones con Morena en la Ciudad de México; presume cercanía con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y la presidenta Claudia Sheinbaum la ve bien. Pero uno de los factores que más le favorecen a la de Monte Escobedo es que aparece como una opción de equilibrio ante la disputa de dos grupos morenistas: los de la gobernanza que empujan a su precandidata y los del diputado federal Ulises Mejía. Los ponzoñosos advierten que por algo Geovanna trae gira permanente en los municipios.
LA MALDICIÓN DE OBRAS
Del quinquenio de Alejandro Tello en adelante, al menos siete ex funcionarios de la Secretaría de Obras Públicas (SOP) fueron inhabilitados: Chava Montes, el ex subsecretario Rubén Vázquez, Juan Miguel Lira, Jorge Escalante, Chuy Prado, Jaime Romo y el ex secretario Francisco Ibargüengoytia. Todos ellos ya cumplieron el castigo por las irregularidades administrativas que se les atribuyeron. Sin embargo, en el caso de Ibargüengoytia hay registros de su expediente TJA/RAG/146/2019-P3, que indican que la sanción inició el 10 de septiembre de 2024 y terminó un año después. Pero ese tiempo, Francisco se mantuvo (al parecer con algún recurso legal) como subsecretario de Infraestructura en Nuevo León. ¿Seguirán las inhabilitaciones?, se preguntan los ponzoñosos.
SE REBELA EL DOCTOR POLLO
Lenguas viperinas cuentan que el coordinador del IMSS-Bienestar en Zacatecas, Carlos Hernández, quiere más autonomía e independencia en lo político. El doctor Pollo, dicen serpientes guindas, ya no quiere someterse a instrucciones ni decisiones con las que no está de acuerdo, en temas de operación política. Su “rebeldía” es motivada por el respaldo que ya presume por parte del gobierno federal, y supone que los liderazgos locales ya no influyen en su permanencia.
Desde antes de ser director de Protección Civil de la capital, ya había familiares de Luis Felipe Santos. Pero ahora que le dieron el cargo, cuenta la propia burocracia panista, Luis Felipe incrementó la participación del clan en la nómina. Por lo menos, dicen los envidiosos, las tarjetas de nómina para la familia habrían crecido de tres a cinco.
