Limitaciones de las Comisiones en la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes
En algunas ocasiones las comisiones de derechos humanos enfrentan múltiples limitaciones para proteger de manera efectiva los derechos de niñas, niños y adolescentes, las cuales pueden ser jurídicas, institucionales, presupuestales, sociales y culturales, pues repercuten directamente en la capacidad de prevenir violaciones, atender casos y garantizar la restitución de derechos.
Una de las principales limitaciones es que muchas recomendaciones emitidas por las comisiones de derechos humanos no son obligatorias, aunque tienen un importante peso moral e institucional, las autoridades señaladas pueden no aceptarlas o retrasar su cumplimiento, lo que dificulta una protección efectiva y oportuna para niñas, niños y adolescentes.
Además de lo anterior, otro factor es que la protección de los derechos de la niñez requiere equipos multidisciplinarios con conocimientos en psicología infantil, trabajo social, pedagogía y derechos humanos con los que no se cuenta en las Comisiones.
En ocasiones se enfrenta también la falta de colaboración institucional derivado de que la protección integral de niñas, niños y adolescentes implica la participación de diversas instituciones como fiscalías, procuradurías de protección, sistemas para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), escuelas, autoridades de salud y seguridad pública, donde en muchos casos existe duplicidad de funciones, falta de intercambio de información, procesos burocráticos lentos, ausencia de protocolos conjuntos, lo que puede generar que los casos no se atiendan con rapidez y sensibilidad.
Debemos considerar además que históricamente, niñas, niños y adolescentes no han sido reconocidos plenamente como titulares de derechos y en ocasiones no se escucha su opinión, se minimizan denuncias de violencia o se considera normal el castigo físico o psicológico.
En zonas rurales, indígenas o marginadas existen además obstáculos importantes como falta de presencia institucional, barreras lingüísticas y culturales; así como escaso acceso a internet o medios de denuncia por temor a represalias lo que limita el acceso real a mecanismos de protección y defensa de derechos humanos.
La protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes exige fortalecer a las comisiones de derechos humanos mediante mayores recursos, autonomía, personal especializado y mecanismos efectivos de cumplimiento.
Asimismo, resulta indispensable que todas las instituciones del Estado trabajen coordinadamente bajo el principio del interés superior de la niñez, garantizando que cada niña, niño y adolescente viva libre de violencia, discriminación y exclusión.
La defensa de los derechos de la infancia no debe entenderse únicamente como una obligación legal, sino como un compromiso ético y social que define el nivel de justicia y humanidad de una sociedad democrática.
TODOS LOS DERECHOS PARA TODAS LAS PERSONAS.
*Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ)
