La corrupción es un mal
Esc. Prim. María R. Murillo, 5to grado
La corrupción es un problema muy grande que está en muchos lugares. Es el abuso de poder de una persona para obtener un beneficio propio, laboral e incluso económico, pasando por encima de las leyes y de lo que es correcto. Ocurre cuando una persona usa algún cargo, ya sea en el gobierno, empresas o aun en la escuela para ganar dinero.
Estas prácticas ilícitas se pueden manifestar de muchas formas y, aunque a veces no lo notamos, están más cerca de nosotros de lo que pensamos. Una de ellas es el soborno, que ocurre cuando una persona ofrece dinero o algún favor para evitar una sanción o recibir un beneficio que no le corresponde. También existe el nepotismo, que sucede cuando alguien da trabajo o privilegios a familiares o amigos solo por su relación personal, aunque no sean las personas más capacitadas. Otra forma es el desvío de recursos, cuando el dinero que debería utilizarse para mejorar escuelas, hospitales o carreteras termina siendo usado para intereses particulares. Asimismo, está el tráfico de influencias, que consiste en aprovechar amistades, contactos o posiciones de poder para obtener ventajas que no están al alcance de los demás. Estas acciones pueden parecer diferentes entre sí, pero todas tienen algo en común: afectan la justicia y la igualdad de oportunidades para las personas.
La corrupción es un problema que inicia desde el hogar, con los valores que se inculcan. Pero puede estar en cualquier lugar: en la casa, en la comunidad, en las escuelas, en el gobierno o en las instituciones. Un ejemplo sería cuando algún maestro cambia la calificación por algún soborno, o cuando un policía recibe dinero para no poner una multa.
Los riesgos de la corrupción son muy graves y nos afectan a todos, aunque no nos demos cuenta.
● Aumenta la pobreza: Esto ocurre cuando los recursos públicos se desvían hacia cosas que no benefician las necesidades de la población.
● Genera desconfianza: Al hacerse evidentes los actos de corrupción, la sociedad pierde la confianza en las instituciones.
● Afecta la economía: Las empresas no invierten en lugares donde tienen que pagar sobornos, por lo que hay menos empleos; o puede haber obras públicas hechas de mala calidad, desde puentes que se caen, hasta carreteras llenas de baches apenas un mes de haber sido pavimentadas.
● Provoca injusticia: El beneficio no se otorga a quien se esfuerza o tiene la razón, sino a quien tiene el dinero para pagar por una ventaja.
● Daña al medio ambiente: Los permisos para talar árboles de forma indiscriminada o para verter desechos tóxicos en la naturaleza obtenidos mediante sobornos, afectarían gravemente los ecosistemas.
¿Te das cuenta de que sí nos afecta a todos? Las malas decisiones de unos pocos pueden afectar a miles de personas. Y aunque la corrupción es un mal que ha existido durante muchos años, para combatirla se necesita comenzar con algo muy sencillo: la honestidad, que se aprende con los principios y, sobre todo, con los valores que nos enseñan en casa y en la escuela.
Si vemos que alguien hace algo incorrecto debemos denunciarlo; si nos ofrecen hacer trampa, lo rechazamos. También es importante exigir cuentas claras a las instituciones donde se genera la corrupción, entender el origen del problema y tomar medidas definitivas.
La corrupción es como una enfermedad que le roba oportunidades al país, que nos quita empleos, confianza, dinero, justicia y, sobre todo, valores. Debemos de actuar con valor y honestidad desde pequeños, ya que es ahí donde se aprenden las malas conductas y lo fácil que es caer en estas prácticas. Tenemos que entender que toda acción tiene una reacción; tarde o temprano, se tiene que dar la cara y rendir cuentas ante la justicia.
Esc. Prim. María R. Murillo, 5to grado.
