MONTE ESCOBEDO. Gracias a las aportaciones de la comunidad migrante, el Municipio entregó la pavimentación con rodamiento de concreto hidráulico que va a la Ermita de Guadalupe. Al evento acudieron cientos de paisanos provenientes particularmente de la Unión Americana, en el marco de la Semana del Migrante.
En el acto, el presidente municipal Manuel Acosta Galván expresó que esta obra es “muy representativa y de identidad muy importante para los migrantes”, así como de “gran valor cultural” para la población de Monte Escobedo.
Reconoció que aprovechó la visita de los migrantes para entregar el camino con huellas de cemento en 1 mil 260 metros, ya que es un punto imperdible para los paisanos que vienen desde Estados Unidos.
Por otra parte reconoció que, entre las mejoras que se pretende realizar al sitio, la más relevante era construir un acceso adecuado ante las pésimas condiciones del camino anterior. Posteriormente, aseguró, se llevarán a cabo otras rehabilitaciones al sitio, con la consigna de conservar “el toque colonial” que preserve toda su historia.
Con ello en mente, el alcalde resaltó que mayo visitó la Ermita de Guadalupe acompañado de Raquel Ciceley Toribio Rivas, directora de la Junta de Protección y Conservación de Monumentos y Zonas Típicas del Estado de Zacatecas.
UN LUGAR DE DEVOCIÓN
La primera piedra de la Ermita de Guadalupe fue colocada por el ciudadano Eleno Márquez el 27 de enero de 1889, justo en la cima de una loma elevada al sur de la cabecera municipal.
El sitio funciona tanto como mirador natural como un punto de referencia devocional, pues en éste se ubica la Casa de Vacaciones del Seminario utilizada por miembros de la iglesia Católica y sacerdotes de la parroquia de la Inmaculada Concepción.
