ZACATECAS. El secretario general de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza, hizo un llamado al alcalde de Ojocaliente, Juan Manuel Zambrano, para que agilice los trámites que permitan entregar los apoyos a las familias y propietarios de inmuebles afectados por el estallido de un vehículo con explosivos el 30 de agosto frente a la comandancia municipal.
Reconoció que el ayuntamiento realizó gestiones para contratar proveedores y realizar reparaciones, pero insistió en la necesidad de acelerar los procedimientos administrativos.
“No dudamos en la voluntad, simplemente dudamos del centralismo y de lo que estamos viendo es que estos trámites administrativos no fluyen; los estamos invitando a que los aceleren”, expuso.
Señaló que ante el planteamiento del Municipio para destinar recursos que originalmente serían utilizados para la Feria Regional de la Tuna y de la Uva para atención de las familias afectadas, luego de que dicho evento se canceló tras la explosión, dijo que hubo reclamos de la población porque aún no se ven beneficiados.
Al respecto, afirmó que el gobierno estatal buscó mecanismos para entregar apoyos económicos directamente a las personas afectadas, mientras que el Municipio deberá avanzar con los procedimientos para complementar la atención.
Explicó que la administración estatal comenzó a entregar recursos directamente a las familias para acelerar la reparación de los daños y evitar que tengan que pagar de su bolsillo.
Hasta el corte de este jueves, dijo que cerca de 90 viviendas fueron atendidas con la parte correspondiente al gobierno del estado, mientras se espera que el Municipio aporte la otra mitad de los recursos acordados para cubrir las afectaciones.
Como parte del proceso de cuantificación de daños, Obras Públicas del estado amplió el perímetro de atención para incluir a viviendas con afectaciones consideradas menores, como ventanas o cristales rotos.
Reyes Mugüerza detalló que 198 inmuebles resultaron afectados, de los cuales cinco se declararon como pérdida total, otras cinco viviendas con daño alto, ocho inmuebles con daño medio, 27 con daño moderado, 86 inmuebles con daño leve y 67 con daño mínimo.
Explicó que las viviendas fueron clasificadas de acuerdo con su distancia respecto al punto de la explosión: aquellas ubicadas entre cero y 20 metros fueron consideradas con pérdida total o daños severos, de 20 a 50 metros se catalogaron como daño alto, entre 50 y 100 metros como daño medio, de 100 a 150 metros como daño moderado, de 150 a 200 metros como daño leve, y las ubicadas a más de 200 metros como daño mínimo.
Puntualizó que entre los inmuebles con mayores daños se encuentran algunas viviendas deshabitadas, aunque una de las casas que registró afectaciones graves se encontraba habitada por la familia Arellano, que al momento de la explosión festejaba un bautizo.
NUEVA COMANDANCIA SERÁ REUBICADA
Rodrigo Reyes confirmó que la nueva comandancia será construida fuera de la zona habitada, aunque trabajan la administración estatal y el Municipio para definir el esquema de construcción, para lo cual ya analizan el recurso necesario y el terreno donde podría instalarse.
“Si se estará reubicando, ya la Policía Estatal está fuera de la zona poblada. Estamos en espera de que se concerte con el municipio el esquema de construcción de la nueva instalación de seguridad para poner en marcha la construcción”, explicó.
Mientras se concreta la nueva sede, elementos de seguridad permanecen desplegados en instalaciones estatales y en distintos puntos de Ojocaliente y la región.
Insistió en la importancia de que el alcalde presente la denuncia correspondiente por la amenaza que recibió, al considerar que su declaración ante las autoridades puede contribuir al desarrollo de las investigaciones para determinar las causas y responsabilidades relacionadas con el ataque.
Agregó que el gobierno del estado mantiene presencia en Ojocaliente mediante acciones de seguridad y atención a las familias afectadas, además de servicios médicos, con el objetivo de respaldar a la población mientras continúan las investigaciones.
