CIUDAD DE MÉXICO. Rectores de universidades públicas acudieron a la Cámara de Diputados para solicitar un incremento presupuestal del 8 por ciento para 2027, pero en respuesta, diputados de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) les reprocharon la Estafa Maestra y les pidieron apretarse el cinturón.
Durante la entrega de los Estados Financieros Auditados 2025 de 35 universidades públicas, Natalia Fiorentini, rectora de la Autónoma de Quintana Roo, indicó que el déficit presupuestal que viven las universidades públicas las ha obligado a operar con infraestructura cada vez más rezagada, laboratorios desactualizados y bibliotecas con acervo limitado.
Mencionó que también pasan por un proceso de precarización laboral del personal docente, de ahí que hoy existen alrededor de 13 mil maestros que se encuentran en la categoría de no reconocidos en el convenio de apoyo financiero y al menos 50 mil más que tienen que ser contratados por hora o asignatura, sin que se les pueda brindar una plaza.
Advirtió que la falta de financiamiento adecuado impacta negativamente la posibilidad de reducir la deserción escolar. “Bajo estas condiciones no podemos ampliar la matrícula ni ofrecer becas a estudiantes de bajos recursos. Esto significa que muchas y muchos jóvenes talentosos puedan verse obligados a abandonar sus estudios por motivos económicos, limitando su desarrollo profesional y personal”, sostuvo.
La académica hizo un llamado a los legisladores a reconocer en el presupuesto 2027 que las universidades son actores estratégicos para el desarrollo, ya que cada peso que se invierte a estas instituciones se transforma en formación profesional y movilidad social para miles de familias.
“Confiamos en que este mensaje encuentre eco en quienes tienen la capacidad de decisión, porque los recursos federales y estatales que recibimos no son de ninguna manera un gasto, son una inversión estratégica en el presente y en el futuro de nuestra nación”, dijo.
Luis Enrique Palafox, rector de la Autónoma de Baja California, informó que, actualmente, el 97 por ciento de los recursos otorgados a las universidades son destinados al pago de nómina.
Lo anterior, deja con un margen mínimo para la adquisición, operación y modernización de equipo, el crecimiento y mantenimiento de sus instalaciones, la compra de materiales didácticos y acervos bibliográficos y la gestión administrativa que garantiza su funcionamiento cotidiano.
REPROCHAN ESTAFA MAESTRA
En respuesta a las demandas de los rectores, el diputado de Morena, Arturo Hernández Tapia, dijo: “acusamos de recibido sus planteamientos. Conocemos la realidad, cuando menos, conozco la realidad de mi universidad y entiendo que es una situación que se refleja en las demás universidades públicas de México.
“Sin embargo, hay huellas que no hemos terminado de borrar de nuestra mente. La famosa Estafa Maestra y muchos otros escándalos en el manejo de los recursos de éstas que debieran ser las instituciones más sagradas”, señaló.
El secretario ejecutivo de la ANUIES, Luis Armando González Placencia, reconoció que si bien las universidades públicas han venido cargando con el estigma de la Estafa Maestra, se trata de algo que sucedió hace seis años.
Aseguró que en la ANUIES hay un compromiso sólido y serio por la transparencia y la rendición de cuentas, y reiteró que el déficit que vienen arrastrando desde hace varios años y que, según sus cálculos, rebasan los 50 mil millones de pesos, les impide cumplir con las metas que Claudia Sheinbaum les ha planteado.
Informó que el incremento que solicitarán para 2027 será del 8 por ciento.
El académico afirmó que, no obstante la falta de recursos, las universidades públicas siguen abriendo espacios y brindando servicios educativos.
AUDITORÍAS EN ORDEN
El auditor superior de la Federación, Aureliano Hernández, aseguró que no existen indicios de que el esquema de la Estafa Maestra se haya repetido en los últimos años.
Informó que aún hay procesos derivados de auditorías pendientes de resolución relacionados con este caso.
“Es un esquema que ya no se ha repetido en todos los últimos años que hemos estado auditado a las universidades autónomas, prácticamente es un ejercicio que sí, efectivamente, es un ejemplo de lo que no se debe de hacer.
“De ahí detectamos, presentamos denuncias, tenemos ahí muchas auditorías que todavía están en procesos, incluso con resoluciones judiciales y, sin embargo, el comportamiento que han tenido las universidades en los últimos años no se asemeja para nada en cuestiones como ese caso”, indicó.
