NOCHISTLÁN DE MEJÍA. Tras más de una década de afectaciones por el brote de aguas negras en viviendas, el ayuntamiento concluyó la reubicación de 150 metros de la red de drenaje en las comunidades El Crucero de La Presa y Rancho de la Virgen, además de reponer el depósito de agua destruido por un rayo en La Portilla, una obra que implicó meses de desabasto de agua potable.
Los trabajos de reubicación respondieron a una demanda histórica de los vecinos, pues en los terrenos sobre los que se construyeron sus casas se había instalado tiempo atrás el drenaje.
Durante su visita a estas localidades afectadas, el alcalde Manuel Jiménez Fuentes precisó que uno de los problemas más severos se encontraba en una tienda de abarrotes, donde las aguas residuales encharcaban el interior de la vivienda.
Como parte de ello, precisó que reubicaron el ramal del drenaje a la red principal del municipio, eliminando así un foco de infección “que administraciones pasadas habían ignorado”, resaltó.
EL DEPÓSITO
En la comunidad La Portilla, el alcalde entregó el nuevo depósito de agua, para reponer el que fue destruido por un rayo. “Fue un escandalosos desastre porque estaba lleno de agua cuando ocurrió el accidente”.
Como consecuencia, expuso, esta localidad y Toyahua de Arriba se quedaron sin el servicio. En esta ocasión, continuó, se construyó un cerco perimetral alrededor de la obra, para garantizar una vida útil de por lo menos 50 años.
Asimismo, expuso que el material empleado (plástico y cobertura de geomembrana) es una garantía ante cualquier falla, en respuesta a las críticas que recibió sobre el empleo de un producto que podría durar un tiempo corto. “No vamos a invertir en cosas que no haya confianza”, concluyó.
