FRESNILLO. El panteón de la Resurrección cuenta actualmente con entre 10 y 15 por ciento de reserva territorial para nuevas sepulturas, por lo que el Ayuntamiento inició la ampliación del camposanto con una hectárea adicional.
Luis Badillo Méndez, secretario de Servicios Públicos, reconoció que la capacidad del panteón se encuentra cerca de su límite y que, ante la falta de espacios, algunas áreas que originalmente estaban contempladas para estacionamiento fueron utilizadas para habilitar fosas.
Explicó que esta situación se originó, en parte, por la falta de planificación de administraciones anteriores para prever el crecimiento de la demanda de espacios para sepulturas.
“Prácticamente nos encontramos con un 15 o 10 por ciento de su totalidad”, señaló Badillo Méndez, quien destacó que la ampliación busca ordenar el crecimiento del panteón y recuperar posteriormente los espacios que fueron utilizados de manera provisional.
El secretario aclaró que actualmente no es recomendable realizar sepulturas en la nueva superficie, debido a que el área todavía no cuenta con las condiciones necesarias de seguridad y protección.
Detalló que el terreno presenta maleza y aún no está delimitado completamente, por lo que existe el riesgo de que las tumbas puedan ser saqueadas. Por ello, consideró que primero debe concluirse la construcción de la barda perimetral antes de comenzar a utilizar formalmente el área.
La ampliación contempla aproximadamente una hectárea y, de acuerdo con el funcionario, podría representar entre cuatro y cinco años adicionales de vida útil para el panteón, aunque esto dependerá del comportamiento de la mortalidad y de la demanda de espacios.
Badillo Méndez explicó que todavía se encuentra en proceso la planeación definitiva de la distribución de los espacios, pues además de las fosas tradicionales se analiza la construcción de nichos para urnas de cenizas, lo que permitiría aprovechar el terreno de manera vertical.
Indicó que un nicho podría albergar varias urnas, por lo que esta alternativa permitiría incrementar la capacidad sin ocupar la misma superficie que requiere una sepultura convencional.
Asimismo, se analiza la posibilidad de construir una capilla dentro del panteón para ofrecer a las familias un espacio donde puedan realizar ceremonias religiosas sin necesidad de trasladarse a otro lugar.
El secretario señaló que el Ayuntamiento también contempla una solución a largo plazo ante el eventual agotamiento de esta ampliación.
Para ello, dijo, existen alrededor de siete hectáreas de reserva territorial municipal en las inmediaciones del Centro de Control Animal, las cuales podrían analizarse posteriormente para desarrollar infraestructura relacionada con un nuevo panteón.
Este miércoles, el alcalde Javier Torres Rodríguez encabezó el arranque de los trabajos para la construcción de la barda perimetral en el área de ampliación del panteón de la Resurrección. La obra permitirá delimitar y proteger la nueva superficie, aunque se prevé que los trabajos puedan concluir hasta finales de este año o principios de 2027.

