ZACATECAS. Al explorar la conexión entre la luz y la memoria, el artista plástico zacatecano Fernando Jiménez Luévano presentó su exposición de gráfica Shiki Komorebi. 40 destellos del bosque eterno en la ciudad Cochabamba, Bolivia.
El autor señaló que su exposición está inspirada en el concepto japonés del Komorebi, el cual se emplea para nombrar a la luz que atraviesa las hojas de los árboles.
“Me inspiré en un cedro japonés para representar toda la evolución de los colores en las cuatro estaciones”, detalló el artista, al destacar que este cedro es de gran relevancia para la cultura de Japón, al usarse en su arquitectura y vida cotidiana.
Los cedros y el Komorebi, explicó, tienen implicaciones culturales, poéticas y pictóricas, debido a que la luz que atraviesa las hojas adquiere tonalidades diversas en cada una de las estaciones del año, como verdes, naranjas, cafés y rojos.
El artista originario de Ojocaliente señaló que esta interacción natural entre la luz y las plantas es un fenómeno que ha inspirado su creación, al relacionarlo con vivencias de su infancia y otros momentos de la vida.
“Elijo este cedro para hacer este reencuentro de mi infancia con lo que soy actualmente, como artista. En mi obra he querido representar estas filtraciones de luz que se dan en las cuatro estaciones”, puntualizó.
Comentó que busca transmitir un viaje a la memoria, “que los espectadores vean un recuerdo de su infancia, un recuerdo de los momentos en un parque, en un bosque o un jardín donde los árboles están presentes y que pasan muchas cosas debajo de ellos”.
Las piezas de la exposición, comentó, fueron elaboradas con una técnica llamada collagraph. “La idea es que estas piezas o fragmentos se unan para formar la idea del artista y se puedan imprimir y reproducir”, expuso.
Las obras se exhibirán en el Museo Casona Santiváñez de Cochabamba durante un mes, para luego ser integradas al archivo del Grupo de Grabadores Bolivianos para su estudio, consulta y apreciación.
