OTRA TRAGEDIA
Gerardo Sandoval, ex candidato morenista a la presidencia de Tlaltenango en 2021, fue asesinado. Cuando iba a alimentar a su ganado en Santa María de la Paz, le dispararon con arma de fuego y lamentablemente no sobrevivió. La Fiscalía investiga el caso, mientras en la gobernanza descartan motivos políticos en el homicidio. Previamente se hablaba de un altercado entre el morenista y un operador de grúas, pero el primero negó que hubiera incurrido en agresiones. Independientemente de las líneas de investigación, criticaron venenosos, mostraron más indignación por el crimen en la oposición. El alcalde de la capital, Miguel Varela, se dijo consternado, triste y exigió justicia. Gerardo era del equipo de la coordinadora de la Defensa de la Transformación y la diputada Lyndiana Bugarín, y ellas solo se limitaron a publicar esquelas ante esta tragedia. Rubén Flores, presidente del consejo estatal morenista, se quedó callado, sin condenar el crimen ni mostrar indignación. Tampoco pidió justicia por quien fuera su compañero del movimiento.
CANCELAR LAS TARJETAS
La bancada morenista, sin Maribel Villalpando ni Lolis Trejo que se ausentaron, se reunió con la secretaria de Finanzas, Ruth Contreras. Se preparan para dos asuntos que vienen en la agenda. Uno es la comparecencia de la funcionaria, el próximo lunes, y el otro es la iniciativa cero deuda del gobernador David Monreal, que pretenden aprobar este mismo año. Según el diputado Santos González, el proyecto no se contrapone con otras leyes federales y recalca que el endeudamiento sí se permitirá solo cuando se trate de emergencias sanitarias, desastres naturales o crisis económicas. Para que no se asusten los alcaldes en este cierre de año, la iniciativa no prohíbe la solicitud de los acostumbrados adelantos de participaciones para pagar los aguinaldos. Santos justifica que las deudas solo se adquirían para caprichos y ahora los presidentes municipales estarán obligados a disciplinarse en el gasto.
SACRIFICADOS POR LA 4T
Como se había anunciado, la 4T cerró su alineación de 17 coordinadores estatales. En San Luis Potosí, Morena no irá con el PVEM, pero postula a un candidato “pichón”: Elí César Cervantes, quien estuvo como delegado guinda en Zacatecas. Los venenosos dicen que ni siquiera se había registrado y que su postulación es un regalo de Morena para que los verdes mantengan el gobierno potosino. Por cierto, a los del PVEM les tocaron a las coordinaciones de Nayarit con Jasmine Bugarín y Baja California Sur, con Manuel Corta. ¿Y para el PT? Ninguno, pero su líder nacional, Beto Anaya, insiste en que siguen firmes con la 4T. La senadora petista Geovanna Bañuelos mantiene la presión en la mesa técnica para revisar los resultados de la encuesta en Zacatecas. Aún no se resignan a que los nombramientos sean definitivos.
LA OTRA FIESTA
El pasado sábado que vino el líder nacional del PRI, Alito Moreno, Roberto Luévano cumplió años. El ex alcalde se anticipó y festejó un día antes en una quinta por Sauceda de la Borda. Por la euforia del destape de Fito Bonilla ese fin de semana, la pachanga de Luévano pasó desapercibida para muchos, y más para líderes de Guadalupe que no fueron invitados, como el ex regidor Gerardo Casanova, con quien todavía no hacen las paces, pese a que dicen estar ya en el mismo bando. En ese equipo de la oposición, hay quienes ya comienzan a plantear que la diputada federal Fuensanta Guerrero pudiera ser una alternativa en Guadalupe y enfrentar, si le toca, a la morenista Susana Barragán.
CONGELAN PLAZAS
Este año, el director del Conalep, Nieves Medellín, pidió más dinero a la Secretaría de Finanzas porque había plazas que quedaban ya por debajo del salario mínimo y necesitaba más presupuesto para adecuar sus salarios. Pero los ponzoñosos advierten que, quizá por un tema miserable de austeridad, Nieves solo pidió el ajuste para unas 10 plazas, y no para otros espacios que supuestamente por tacaño tenía vacantes. El director del SEDIF, Víctor de la Torre, no le habría mandado recomendados para esos puestos.
Los ponzoñosos de Loreto advierten que la diputada Imelda Mauricio, quien fue alcaldesa de Villa González Ortega, ya tiene una residencia en el municipio, con miras a buscar la presidencia. Quiere repetir el mismo cuento y broncas que dejó en Villa González en Loreto. Ahí anticipan que se estaría enfrentando al ex diputado José Luis Figueroa El Cepillo, ahora por el PRD.
