LUIS OLVERA ROSAS
LUIS OLVERA ROSAS

LA NATURALEZA CONTRIBUYE

obladores de la región norte de África caminaban sobre tierras desconocidas, probablemente pantanosas, se encuentran con un líquido aceitoso con olor fétido y empiezan a pensar ¿para qué sirve?

Se conoce que hace 6000 años los babilonios y asirios, civilizaciones de trascendencia en la historia de la humanidad, utilizaban el material aceitoso para pegar ladrillos y piedras.

En  el México precolombino los habitantes de las regiones costeras, desde Tamaulipas a Chiapas aparecía el mismo líquido, los relatos de Fray Bernardino de Sahagún hablan del material “chapopoctli», castellanizado chapopote, lo usaban para revestir pisos de embarcaciones, medicina y quemarlo como incienso.

Se presentaba  naturalmente y en variados lugares en ríos y pozas en donde había abundante fauna y flora, era parte del medio ambiente. Hablamos del petróleo.

En otras colaboraciones encadenaremos cómo se investigó la multitud de usos que le conocemos, incluyendo como combustible, por ahora, conoceremos algunas consideraciones sobre los plásticos que desatan controversias sobre su aplicación.

El plástico como material tiene su origen gracias a un concurso en 1860 en Estados Unidos para sustituir el marfil en bolas de billar, John Hyatt, ganó el premio y el material se llamó celuloide. Para 1909, Baekeland descubre el polímero sintético, el nombre baquelita. Los polímeros sintéticos se les llamó plásticos por sus propiedades mecánicas y ser manipulado en distintas formas.

El celuloide se usó  para las películas en cine y fotografía, en la actualidad se fabrican pelotas de tenis de mesa e instrumentos musicales.

Empezaba un auge en las propiedades orgánicas del petróleo.

Los ingleses descubrieron que un gas como el etileno bajo la presión y calor se polimerizaba formando un termoplástico al que conocemos como polietileno, cuyos aprovechamientos usted los conoce  en  bolsas de todo tipo para guardar sus productos del supermercado, bolsas para sueros, bases de los pañales desechables, los contenedores herméticos domésticos, envases para líquidos detergentes, aceites, entre otras muchas aplicaciones.

En fin, del petróleo nacen las nuevas fibras sintéticas como el nylon y sus recientes derivados, los tubos de polivinilo (PVC) ese plástico duro y resistente al fuego, característica ideal para cañerías de todo tipo. Qué decir del popularmente llamado teflón, el politetrafluoretileno (PTFE).

No se asuste, el plástico lo envuelve todo en la actualidad, en los automóviles cada vez es mayor su empleo en defensas, con mineral de wollastonita, un silicato que le da dureza. En muebles sustituyendo la madera

De manera, que no sólo las bolsas de plástico son problema en el globo terráqueo.

Pero aquel que nos llama la atención en el mundo actual por ser unos irresponsables, son las bolsas de plástico, popotes, vasos y platos desechables. Sin presentar una solución global en México, las autoridades ambientales nos dan cursos extensos de la incertidumbre contaminante a unos cuantos, a veces repitiendo libelos del Facebook respecto a causas de contaminación, nada sin investigar de lo que realmente sucede en el mundo que nos rodea.

Las instituciones como la UNAM, IPN y UAM, han presentado trabajos de interés en la degradación de los plásticos, discusiones serias sobre alternativas como la del plástico y el papel.

Con qué sustituimos el uso del plástico, ¿con papel? ¡Pues no!

El artículo de divulgación de La UNAM ¿Papel o plástico? nos da a conocer que en muchos países que se ha prohibido la utilización del plástico obedece al ahorro del petróleo no de la contaminación que se evita.

Tanto los plásticos y el papel son biodegradables y reciclables, su origen es donde implica el empleo de dos recursos naturales; biomasa (bosques) y petróleo.

Fabricar papel nos lleva a procesos que empiezan con cortar los árboles y trasladarlos a los sitios de industrialización moviéndolos con combustibles, para después usar agua, ¿qué le parece?

Bien, el papel es más fácil de descomponerse que el plástico, en lo general, como conoceremos más adelante y los dos se pueden reciclar, tema muy amplio e interesante.

La complicación de la degradación se da en dos momentos; uno que todavía no se controla, la falta de responsabilidad de los ciudadanos  al tirarlos en cualquier sitio. El otro momento, la aplicación de medidas recolectoras para el reciclaje. En los rellenos sanitarios se calcula que el volumen de  papel y cartón es el 14 por ciento, mientras en plásticos es el 10 por ciento.  El relleno sanitario sí cumple con las tecnologías adecuadas, el proceso de degradación es más lento por tener variedad de materiales y encontrarse compactados.

Al presente, miles de investigadores siguen buscando la rápida degradación principalmente del plástico, de manera que cuando le entregan una bolsa biodegradable nada que tarda miles o millones de años en deshacerse, se descompone, en promedio, un año, porque tiene fragmentos oxigenados y más si les da el sol. De plásticos anteriores no se tienen estudios fehacientes. De cualquier manera, el daño está en ensuciar ciudades, campo, ríos, aire, mares y peor agredir a la fauna.

La tecnología seguirá avanzando y todo plástico o polímero evolucionará para no dejar huella de su presencia en la Tierra, lo importante en países como México, es empezar a responsabilizarnos de la separación de la basura, y eso no se hace cada día del medio ambiente con cursitos, además, crear la conciencia cívica de mantener limpia la ciudad, aire, el campo y los océanos. El trabajo  de educar corresponde a los maestros de  educación básica, difícil tarea en estos tiempos y más sí llegan pitonisos  con información anacrónica de una naturaleza intocable.

Pero el mayor compromiso, debe ser, de todos los niveles de gobierno para que se planeé inmediatamente la aplicación de medidas para disminuir los residuos, su correcta recolección con separación y sitios de confinamiento innovadores  de acuerdo al tamaño de las poblaciones.

El tema dará para más reflexión. La naturaleza puede ser un gran contribuyente para lograr las metas de la agenda 2030 de la ONU con un futuro sostenible.


Nuestros lectores comentan

  1. Lamentablemente el trabajo de la separación de basura por parte de los usuarios, se ve nulificada por el manejo de los recogedores de basura que revuelven todo en el camión

  2. Por supuesto que debemos hacer algo para detener la degradación del medio ambienti, si como dices sería un buen principio empezar en las aulas, desgraciadamente los mismos maestros están undidos en esta cultura del desperdicio y el tirar la basura en cualquier sitio, el gobierno tiene leyes que siendo buenas en el aspecto ambiental, desgraciadamente no las aplica, ardua tarea para los humanos tomar conciencia para que la basura y la biodegradación no nos aplaste, los que podamos contribuir con un granito de arena, aunque no se note pues agamoslo, ni modo en esta época nos tocó vivir, saludos