ZACATECAS. Deysi Janett Montes Márquez, fiscal especial para la Atención de Desaparición Forzada de Personas y Desaparición Cometida por Particulares de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE), enfatizó que son cuatro las judicializaciones por desapariciones forzadas, de mayo a la fecha.
Reconoció que en años anteriores el número de carpetas de investigación que llegaban a judicializarse “iban a la baja, se llegaban a judicializar uno o dos, si acaso, al año. Actualmente se propicia la judicialización de las carpetas y se trabaja de manera inmediata”.
Recordó que el primer asunto que trabajó a su llegada “fue con relación a unas privaciones [ilegales de la libertad] que se volvieron desapariciones, esto el 5 de mayo; para el 7 ya se tenía la orden de aprehensión y ya se había llevado la audiencia judicial de la persona que tuvo relación con estos hechos”.
Aseguró que en la FGJE se favorece judicializar y acudir ante el juez de control, “no solo para poder propiciar actos de investigación que nos lleven a esclarecer líneas y la localización o esclarecer si hay un delito”.
La fiscal especializada dijo que el mayor problema para esclarecer una desaparición es la falta de testigos, “llegamos y nadie vio nada, nadie sabe nada, pero al verificar las cámaras de video vigilancia podemos ver que al momento de hecho tenemos a muchas personas observando”.
Desgraciadamente nadie participa con un testimonio respecto de los hechos, “no apoyan a la familia, aun cuando les piden que vayan a una entrevista con la fiscalía. No hay ese apoyo de la sociedad”, enfatizó.
Por ello urgió la colaboración de la sociedad para lograr dar con los presuntos responsables y rescatar a las víctimas de desaparición forzada.
Montes Márquez dijo que la falta de denuncia puede ser por temor o indiferencia de la sociedad. En su conjunto, las buscadoras explican que cuando ocurre este suceso la gente cambia la perspectiva de las víctimas y se alejan de ellas.
También mencionó que el número que maneja el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNL) es incierto, “porque cualquiera puede subir una desaparición, duplicarla o no bajar una cuando la persona fue localizada”.
Aseguró que, en términos reales, las estadísticas van a la baja, porque “actualmente hay más confianza con la fiscalía especializada y con la FGJE. El trabajo del fiscal general [Cristian Paul Camacho Osnaya] ha dado buenos resultados y ahora se tiene una credibilidad”.
Agregó que “ahora tenemos carpetas de larga data, de gente que la vieron por última vez en 2002, 2010, 2008, 2015, porque ya tenemos una confianza con la sociedad y confianza para denunciar”.
