PARTE I DE LOS GRANDES IMPERIOS
El imperio es el poder. En la columna anterior describí las causas de fondo de imponer, por medio del uso del ‘mando’ o ‘jefatura’ de tipo militar a través de ser guiado por un general o un caudillo.
Si se revisa cuántos imperios han existido, observaremos que hay decenas a lo largo de la historia. Para los fines que intento (comprender sí estamos en el declive del estadounidense), comentaré solo aquellos que fueron trascendentales y perdieron su hegemonía por causas muy claras en el desgaste del poder, las luchas internas y la tecnología.
Analizaremos hasta al mayor imperio en la América precolombina, el azteca, y otros relacionados con éste.
En esta participación tratemos el Imperio de Alejandro Magno.
Empezamos por admirar el arrojo de este gran conquistador. Desde nuestra juventud, cuando leímos Vidas Paralelas, de Plutarco, historiador griego que nos hizo vibrar con la biografía de Alejandro Magno, ha habido nuevas investigaciones sobre la marcha del poderoso joven general de Macedonia convertido en rey de Macedonia a los 18 años, tras el asesinato de su padre, Filipo II, en 336 a.C.
Fue adiestrado no únicamente en las armas por su padre Filipo, pues su sed de grandeza venía de conocer la historia de aquellos que habían conquistado tierras a base de la fuerza y cultura, gracias Aristóteles.
Añado que era valiente, decidido y violento. Con estas cualidades y la personalidad requerida para acometer una campaña militar a gran escala como era la lucha contra los poderosos persas, su determinación le llevó a conseguir su objetivo y a convertirse en leyenda.
La extensión de su imperio -uno de los mayores de todos los tiempos-, llegó hasta la lejana India. Este gran dominio se formó en muy poco tiempo. Alejandro y sus falanges macedonias conquistaron todo el Imperio persa en tan solo ocho años.
Para conocer cómo lo logró, consultamos el documento de Orden Mundial que escribe: “Las falanges macedonias destruyeron el Imperio persa en tres combates: La Batalla del Gránico (333 a.C), La Batalla de Issos (333 a.C) y la Batalla de Gaugamela (331 a.C).
“En una primera fase Alejandro ocupó las costas del Mediterráneo oriental, lo que representó el declive definitivo de las ciudades fenicias (como Tiro) frente al comercio griego. La conquista de Egipto y su viaje al Santuario de Amón en el oasis de Siwa convirtieron a Alejandro en un monarca de aspiraciones absolutistas, como lo habían sido los antiguos faraones”.
Al ocupar Mesopotamia (Babilonia), destruyó Persépolis, al perseguir al poderoso persa Darío III, se adentró en la Meseta de Irán y en las regiones de Bactriana y Sogdiana, como sucede con los pueblos nómadas. Tuvo dificultades y se obligó a bajar por el Paso de Jáiber y avanzó sobre la India, pero después de las operaciones en el río Hidaspes (327-325 a.C) sus tropas se negaron a seguirle. Continuaron por el curso del río Indo hasta el Mar Arábigo e iniciaron un penoso viaje a través del desierto hasta llegar a Babilonia.
Planeaba la campaña en Arabia cuando lo sorprende la muerte en 323 a.C. con solo 33 años. Sucedió lo que sabemos por la historia. La familia no tenía su astucia y hasta asesinaron a su hijo, para que sus generales pelearan entre ellos y dividieran al imperio, para tener sus pequeños territorios de poder.
“Y coincidir”. Esa melodía de Alberto Escobar, interpretada por Guadalupe Pineda, nos refiere a las declaraciones de dos artistas norteamericanos que han dicho lo siguiente sobre el confuso y peligroso presidente Donald Trump.
Un gran actor, Robert de Niro comentó: “Me encantaría debatir con él. Me lo comería vivo, le destrozaría. Lo único que sabe hacer es insultar. No sabe hacer otra cosa, no tiene nada qué decir. No quiere debatir, tiene miedo a parecer un idiota. Es sin duda, lo que yo llamo un bastardo”.
Richard Gere protagonizó uno de los momentos más emotivos de los premios Goya 2025, celebrados en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Granada.
Al recibir el premio Goya sorprendió con su mensaje al mencionar: “Vengo de un lugar muy oscuro en América, donde tenemos un bully que es el presidente de los Estados Unidos. Pero no es solo en el país vecino. Es en todas partes. Tenemos que estar dispuestos a dar la cara, decir la verdad, ser honestos”.
Es como las declaraciones de los partidos de derecha. Nada honestas.
Qué gran economista es el estafador Milei.
