OPERACIÓN DESLINDE
Ahora dice el rector electo de la UAZ, Ángel Román, que es un costal muy diferente y aparte de lo que fue el rector Rubén Ibarra. Ángel pintó su línea con el agresor sexual, pero lo que aún le recriminan es que mantenga a Perla Trejo, pareja de Rubén, como la próxima secretaria general. Ése es el motivo de paros y protestas en la UAZ, de quienes quieren a Rubén fuera de la nómina de la universidad. Y hay un sector, al que prometió apoyo la misma Perla Trejo, que pretende deslegitimar este tipo de protestas y pugnar el regreso a las clases. El llamado fue a organizarse y hacer frente a los “grupos de docentes en torno a la dirigencia del SPAUAZ”. ¿Pero cuál será la postura de Román? ¿Qué es lo que hará?
LAMENTOS UNIVERSITARIOS
Cuenta la leyenda que, los días que estuvo preso por las acusaciones de agresión sexual, Rubén lloraba en el penal de Cieneguillas. “¡Ya cállate!”, le gritaban los otros reos. Pero eso no se vio cuando andaba de compras en Aguascalientes, ni frente a las protestas por su destitución de la UAZ. ¿Será que ya no la siente cerca? Quien sí ha estado afligido, dicen las lenguas viperinas, es Hans Hiram, a quien estudiantes acusan de esconder casillas de la elección. Dicen que tiene miedo de darle a conocer los verdaderos resultados al rector electo Ángel Román. Esos son los lamentos entre universitarios, de los que ahora hay muchos.
CONTRATOS POLÉMICOS
Juran los varelistas que los contratos entre el ayuntamiento capitalino y el abogado Jorge Rada fueron un asunto temporal, solo de solo unos meses, para temas del segundo piso de la capital. Pero luego, dicen, Rada se desistió en algunos de estos asuntos. Los varelistas justifican que, en su momento, el entonces alcalde Jorge Miranda también promovía contratos por honorarios con operadores suyos, como el ex priísta Carlos Trinidad. Y que a final de cuentas, estos contratos con la capital representan un tipo de “brazo armado”.
RECONCILIACIÓN
Lenguas viperinas revelan que ya hay una tregua entre el alcalde Miguel Varela y José Viramontes, Pepe Pasteles. Es cierto que siguen peleando la renovación de comités municipales del PAN para agosto de este año, pero supuestamente ya hay arreglos para aceptar una posible candidatura de Varela a la gubernatura del 27. Tanto así que el primer edil panista, en un encuentro que tuvo con Nacho Sánchez, director del Issstezac, echó reproches y advertencias contra la Nueva Gobernanza. Sin que fuera el tema, Varela le sentenció que iría por la gubernatura.
GESTIONES SECRETAS
Mucho veneno, dudas e intrigas surgen respecto al papel de gestores e intermediarios como Roberto de León y Carlos Zúñiga, secretario particular y jefe de oficina del Gobernador, respectivamente. Ambos funcionarios dan instrucciones al resto de gabinete, pero no se sabe cuáles vienen de su ronco pecho y cuáles en verdad son órdenes del gobernador David Monreal. En esa cercanía que presumen con el mandatario, dicen los venenosos, meten órdenes de su cosecha e intereses propios. Pero eso sí, todo se lo enjaretan al gobernador.
FRAUDE E INGRATITUD
Está por asignarse el número de expediente a una demanda contra Chito Delgado, el ingrato alcalde de Tlaltenango. Desde antes de las campañas, el abogado Ricardo Arteaga y su equipo lo estuvieron asesorando. Le ayudaron después a librar denuncias en temas electorales y, cuando ya había ganado, a tener un plan de liquidaciones para respetar derechos de los trabajadores que darían de baja. Pero Chito ni les pagó a los abogados ni siguió sus consejos para su administración. Solo los usó para que le salvaran la candidatura, pero después cobardemente dejó de contestarles el teléfono. Ahora, dicen en el despacho, Chito podría enfrentar un asunto penal por defraudador: pedir servicios y no pagarlos. Al primer edil no le importa aquello de no mentir ni traicionar ni robar al pueblo, mandamientos de Morena. ¿Se atreverá a decirle algo el consejero morenista Rubén Flores? ¿ O se limitará a solapar al berrinchudo alcalde?
