Silencio Asesino
Porqué importarles. Lo que está sucediendo en Estados Unidos contra los migrantes, en especial mexicanos, nos debería llenar de indignación y horror, porque esa represión por un neo nazi es auténtica; sin embargo, no escuchamos las voces de la derecha para reclamar la represión enviada por Donald Trump a Los Ángeles, mediante 300 efectivos de la Guardia Nacional y 1 mil soldados.
Nuestros paisanos recibieron toletazos y fueron atacados con gases lacrimógenos. El gobernador de California calificó de “intencionadamente incendiaria” a la represión.
Vemos en las imágenes a mexicanos, principalmente mujeres, protestar en forma pacífica, ondeando la bandera mexicana, mientras en otras los militares arrasando a jóvenes, las imágenes nos llenan de indignación. Sabemos y más la población zacatecana que sus familiares no van solo de paseo a Estados Unidos, van a trabajar para mejorar su bienestar que por años les fue negado.
Lentamente se está logrando cambiar la situación de los trabajadores en México, el problema es que vuelvan los gobiernos del PRI y el PAN y se retroceda.
Al momento de escribir este artículo, no vemos que los aguerridos líderes de los partidos de oposición, como el priísta Alito Moreno con su comparsa en Zacatecas, Carlos Peña Badillo y mucho menos a Jorge Romero del PAN con su vocera en Zacatecas, Noemí Luna, envíen cartas de protesta por la sangrienta represión en contra de cientos de paisanos golpeados y arrestados.
Eso no lo veremos porque ellos son iguales o peores que el nazi Trump.
Lo señalo, porque se quedaron callados ante atroces represiones, como lo ocurrido en San Salvador Atenco en 2006, cuando Peña Nieto, entonces gobernador del Estado de México, envió un operativo policial contra pobladores de las localidades Texcoco y San Salvador Atenco, Estado de México, para poner fin al movimiento de protesta en oposición al proyecto para construir un nuevo aeropuerto para la Ciudad de México en el municipio de Atenco, que el panista Vicente Fox ya tenía comprometido con inversionistas.
El Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) se enfrentó a policías del Estado de México, la brutal represión no se hizo esperar, documentado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), señalando que las víctimas reportaron haber sufrido por parte de los policías violación de 11 mujeres indígenas por vía oral y vaginal con dedos y otros objetos, tocamientos en los genitales y pellizcos y mordidas en los senos, por elementos de las fuerzas de seguridad.
Los conocemos y sabemos que habrá silencio por parte de los prianistas ante las represiones en Los Ángeles, más cuando se ponen a disposición del gobierno de Donald Trump, para que invadan con sus fuerzas militares a México.
Por tal motivo, una buena parte de la población tenemos confianza en los jueces que llegarán a poner orden en el sistema judicial mexicano y no exista más impunidad como las cometidas por los actuales jueces, protegiendo al mismo Alito Moreno y Ricardo Anaya con sus cínicos enriquecimientos ilícitos, devolviendo recursos de nosotros, que está comprobado, los saquearon de programas gubernamentales como los liberados a la esposa del narco panista García Luna, cuando era titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Felipe Calderón.
Las cortes mexicanas y estadounidenses han demandado su pago del delincuente la cantidad de 7 mil 962 millones de dólares, se le comprobaron en su haber.
El susto lo dominan mal, hemos escuchado de Alito, ese impresentable presidente del CEN del PRI, decir; “la elección judicial que llevaron a cabo (por cumplimiento Constitucional) fue una farsa: sin transparencia, sin debate real, sin respeto al equilibrio entre poderes”.
¿No está enterado que le pagamos para legislar y cumplir la ley? Si no participó en las mesas de debates que hubo impulsadas por los legisladores, y peor, no leyó las propuestas, es un irresponsable y merece sea desaforado, aunado a su posible enriquecimiento ilícito.
En el mismo sentido se encuentra el protegido panista Ricardo Anaya acusado en 2021 por la Fiscalía General de la República (FGR), de recibir sobornos cuando era diputado por al menos 6.8 millones de pesos, así como por lavado de dinero, cohecho y asociación delictuosa.
¿Esto puede ser ejemplo para la juventud mexicana? Creo que no.
Entre satisfacción y tristeza. Ver la participación de la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, en el foro “Reflexiones sobre el ABC de México” desde el Colegio Nacional, para dialogar con Julia Carabias y José Sarukhán sobre la política ecológica ambiental humanista del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, corrige malinterpretaciones que no merecía la maestra Carabias, eso es satisfactorio.
Tristeza nos causó la partida de Saúl Ortega, estimado por su apego a la crítica en su tarea periodística.
