MANUEL IBARRA SANTOS
MANUEL IBARRA SANTOS

LOS MIGRANTES, ECONOMÍA Y LA FRACTURA SOCIAL EN ZACATECAS

La migración se ha convertido en nuestro Estado, en una fractura y herida social <sangrante>, que debilita la estructura de la familia, que divide a la sociedad en dos sectores, el de los privilegiados y el de los excluidos, formado este último por personas que tienen que salir de su tierra de origen para buscar mejores horizontes de vida.

Zacatecas es hoy en día una de las dos entidades de la República que registra las mayores tasas de expulsión de seres humanos -en particular de mano de obra barata-, hacia La Unión Americana. Este es un hecho que debe llamar la atención y preocupar a las elites políticas y económicas. La otra es Michoacán.

Todos los especialistas, al igual que organismos internacionales como la ONU y agencias nacionales como el INEGI, señalan que las principales causas que motivan los flujos migratorios – en más de un 70 por ciento- son de carácter económico, asociados a la búsqueda de empleo y a mejores condiciones de vida.

Un atractivo que propicia la oleada de trabajadores que buscan llegar al vecino país del norte, es el diferencial en salario que se paga en la economía del imperio.

En Zacatecas, la única salida ante el intenso fenómeno migratorio de paísanos que buscan llegar a los Estados Unidos, se encuentra en avanzar en la construcción en nuestro territorio de una economía dinámica, que ofrezca empleos dignos y salarios remunerativos, no precarios.

A pesar de los esfuerzos realizados, tenemos que reconocer que a la fecha no ha sido posible concretar en Zacatecas la consolidación de una economía dinámica, altamente competitiva, que ofrezca empleos decentes y salarios dignos.

Peor aún, aumentó en nuestra entidad el porcentaje casi al 50 por ciento de trabajadores con ingresos salariales inferiores al costo de la canasta básica, es decir, de aquellos que no pueden adquirir lo mínimo indispensable para sobrevivir, de acuerdo al Índice de Tendencia Laboral de la Pobreza, dado a conocer por el INEGI.

 

LAS REMESAS Y LA MIGRACIÓN

La migración tiene dos caras, una negativa y otra positiva. La negativa en Zacatecas se vincula a la incapacidad de su estructura económica para generar empleo competitivo y decente.

La vertiente positiva se ubica en que dicho fenómeno se ha constituido en una válvula de escape ante las fuertes presiones que tiene la débil estructura productiva estatal y que se ha convertido, simultáneamente, en una puerta de llegada de grandes cantidades de remesas en dólares.

En el 2018, según el Banco de México, los paisanos radicados legal o ilegalmente en los Estados Unidos, enviaron a Zacatecas remesas por la cantidad de más de mil millones de dólares, que en términos reales representa el 63 por ciento del monto del Presupuesto Estatal de Egresos aprobado para el 2019 y que mucho ayudan a reactivar la economía zacatecana, remesas que por otra parte benefician a los integrantes del 13 por ciento del total de las familias en la entidad.

Las cinco entidades que más remesas recibieron el último año son las siguientes, según datos oficiales: 1).-Michoacán, 3 mil 391 millones de dólares; 2).-Jalisco, 3 mil 287 millones; 3).-Guanajuato, 3 mil 44 millones; 4).-Estado de México, mil 902 millones; y 5).- Oaxaca, mil 730 millones. En el mundo anualmente se mueven remesas por más de 500 mil millones de dólares.

Sin esas carretadas de recursos en dólares procedentes de Norteamérica que mandan los paisanos allende las fronteras, la vida económica de Zacatecas sería altamente compleja, difícil y tal vez traumática.

En Zacatecas tenemos una lección que no hemos aprendido a través de la historia: para evitar desgarrar a la sociedad entre los que se quedan y se van, no se ha consolidado la construcción de una economía dinámica, justa y solida que genere empleos dignos.

La migración se ha constituido en una excepcional fuerza cultural transformadora de nuestra sociedad que debemos atender con medidas integrales y no sólo instrumentalizando a los migrantes en procesos políticos.


Deja un comentario